El presidente de Foment del Treball, Joan Rosell, se muestra satisfecho con las medidas anunciadas por Rodríguez Zapatero pero añade que ahora es momento de hacer más cambios. "Bienvenidas las reformas, y cuanto antes mejor", ha afirmado. Rosell considera que al colectivo de los funcionarios se les pueden pedir sacrificios, ya que los sueldos en 2009 crecieron tres puntos por encima de la inflación. En cualquier caso, el presidente de la Patronal catalana afirma que el problema no son los funcionarios sino la gigantesa estructura de la administración pública.
El presidente de Foment del Treball, Joan Rosell apuesta porque los subsidios que reciben los parados no se alarguen innecesariamente. Se les tiene que obligar, dice Rosell, a formarse para que se puedan reincorporar cuanto antes al mercado de trabajo. "Ya no estamos en un momento de euforia económica, y revisando esta política de subsidios, se podría ahorrar", afirma.
De la misma manera que tendría que abordarse, de forma valiente, una reestructuración de la administración pública, a todos los niveles. Según el presidente de Foment, tanto la estructura del Estado, como la de las comunidades autónomas y la de los municipios, están excesivamente infladas y a la práctica, esto acaba siendo un pozo sin fondo. Rosell apuesta, por ejemplo, por suprimir ayuntamientos o coordinarlos desde el punto de vista administrativo, con un servicio único de policía local o de recogida de basuras. "Es lo que están haciendo las empresas privadas y que se tendrían que aplicar también los organismos públicos", afirma Rosell.
En España hay 20.000 organismos públicos, "de los que sólo un 8% están auditados". Joan Rosell considera que ahora es momento de hacer cosas que hasta ahora eran políticamente incorrectas. "Hay que asumir riesgos sin dudas ni miedos. Es momento de hacer pruebas, y si no funcionan, siempre se puede volver atrás", dice.