Caja Ávila podría unirse, junto con Caja Segovia, al proceso de 'fusión virtual' que lidera Caja Navarra (CAN) para crear un grupo consolidado de cajas interregional. Así se publica este jueves en la versión online del diario económico Expansión, quien asegura que la última palabra la tendrá la Junta de Castilla y León. Desde la entidad fiananciera abulense mo han querido pronunciarse al respecto, ni confirman ni desmienten.
Inicialmente, el SIP (Sistema Institucional de Protección) estaba previsto que estuviese integrado por CAN y CajaCanarias, una integración en la que no solicitarán ayudas al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob).
Posteriormente, se unieron a este proceso la caja balear Sa Nostra y la castellanoleonesa Caja Burgos. La incorporación de esta entidad y de Ávila y Segovia está en manos de la Junta de Castilla y León.
Este gobierno regional aprobó en diciembre una reforma de la Ley de Cajas autonómica en la que se reservan el derecho de veto en las fusiones virtuales o a través de SIP (Sistemas Institucionales de Protección). En este tipo de uniones las cajas no pierden su personalidad comercial, pero consolidan cuentas, tienen un único ráting y los principales servicios financieros son comunes.
Con la aprobación del Frob, las CCAA pelearon por su derecho de veto en las fusiones, lo que de facto ha bloqueado integraciones entre cajas de distintas CCAA.
Posteriormente, varias regiones han instaurado su derecho a vetar un SIP, lo que dificulta estos procesos, que eran la esperanza para hacer integraciones interregionales.
La Junta tiene encima de la mesa ahora la entrada de Caja Burgos, de la cual no se ha mostrado públicamente convencida. Sí ha insinuado que vería con buenos ojos este proceso si también se integrasen Ávila y Segovia, los dos cabos sueltos que le quedan del sector financiero regional.
Según las fuentes consultadas por Expansión, Caja Navarra ha recogido estos deseos y planea la entrada de estas dos entidades, de un tamaño por volumen de activos mucho más pequeño que el resto de compañeras de SIP.
Caja Ávila tiene una ratio de core capital (capital y reservas, una de las variables más vigiladas ahora por los analistas) del 7,58% y Segovia del 6,68% . Los expertos consideran que un nivel adecuado entre el 7 y el 8 por ciento.
Pendientes de otra fusión
La entrada de Burgos, Ávila y Segovia también está condicionada al devenir de la otra gran operación de cajas en Castilla y León: la fusión de Caja Duero y Caja España, de la que se cayó en octubre Caja Burgos. Los consejos de ambas entidades ya han aprobado el proceso de fusión.
Caja Duero, no obstante, ha condicionado el proceso a que haya un nuevo pacto laboral. El informe elaborado por KPMG prevé cerca de mil despidos y la movilidad de un tercio de la plantilla. Los sindicatos no lo aceptan.
Si se truncase esta fusión (lo que resulta difícil por el interés del Banco de España en que salga adelante) Burgos tendría más complicado el apoyo de la Junta para entrar en el SIP de CAN.
Desde esta entidad, señalan que el proceso avanza sólo con las cuatro cajas iniciales. En la segunda quincena de enero presentarán el plan al Banco de España y un mes después lo aprobarán los consejos. La entrada de Ávila y Segovia se produciría después de este proceso.