Miles de plantas de olivar y frutales se han asfixiado por las inundaciones, mientras que otros cultivos como el algodón o el espárrago se han perdido. ASAJA-Jaén valora la cuantificación de daños en infraestructuras (caminos, riegos, puentes, terrenos perdidos, maquinaria, ganado, naves, cortijos, etc…), además de otros cultivos distintos al olivar, en 350 millones de euros. Sumados a las pérdidas anteriores, en Jaén se sitúan cerca de los 600 millones de euros
El panorama en el campo jienense no puede ser más desolador.
Miles de olivares inundados que, casi con toda seguridad, deberán arrancarse de raíz, la cosecha de aceituna perdida en cerca de un 40% , los espárragos anegados, la tierra en la que se debía sembrar algodón está cubierta de lodos y limo que superan el metro de altura.
Esa es la estampa que han dejado semanas de intensa lluvia e inundaciones y que han hecho perder al campo jienense cerca de 600 millones de euros.
ASAJA-Jaén exige a la Administración que ponga en marcha un Plan Urgente de Recuperación del Olivar similar al que se aprobó tras las heladas de 2005 para paliar los daños de los agricultores y para los cultivos permanentes, como es el caso del olivar a la vez que pide para el resto de afectados, ayudas inmediatas.
Luis Carlos Valero, gerente y portavoz de la organización, considera que en esta ocasión la catástrofe sufrida en el campo por las incesantes lluvias, así como las inundaciones, han producido daños tan graves “que se debe intervenir con urgencia para salvar la capacidad productiva del olivar de Jaén”. A los daños causados en la cosecha, más las infraestructuras agrarias, se suma la pérdida de miles de olivares que, inundados, se han asfixiado y no podrán salvarse.
En ese sentido, Valero ha asegurado que “hasta que estos árboles se sustituyan y vuelvan a producir, habrá pasado demasiado tiempo”. La organización agraria a mostrado igualmente su “gran preocupación” por los daños causados por esta última fase de un temporal que ya se alarga durante más cerca de tres meses y se muestra “más que intranquila” por el hecho de que las ayudas aprobadas en el último Consejo de Ministros no incluyan ni un euro para la agricultura.
Valoración por cultivos (Datos facilitados por ASAJA)
En la provincia de Jaén la situación de las fincas que lindan con los ríos y arroyos es insostenible según se asegura desde ASAJA-Jaén., ya que se han perdido, literalmente, explotaciones completas (terreno y cultivos).
Muchos olivos se encuentran bajo el agua, por lo que es más que probable que mueran por encharcamiento. De hecho, la organización estudia hasta dónde ha llegado la responsabilidad de la Administración en cuanto al desembalse de los pantanos al Río Guadalquivir y sus repercusiones río abajo. Insiste de nuevo en que urge por parte de la Administración una valoración y un plan especial de recuperación, similar al que se implantó en el año 2005 tras las fuertes heladas sufridas en la provincia.
En cuanto a la última valoración de pérdidas (hace algo más de un mes se estimaron en 200 euros de pérdida de cosecha más 90 de infraestructuras agrarias), en esta ocasión nos centramos más en las infraestructuras dañadas y en cultivos como los espárragos, el algodón, los cereales y la ganadería. Con respecto a la aceituna, prácticamente todo lo que queda de cosecha se quedará sin recoger (hasta en un 40% en muchas zonas).
En los cultivos de algodón, ASAJA-Jaén estima que no se podrá sembrar por la cantidad de arcilla que se acumula en las parcelas de las vegas medias y bajas. Afectará a unas 4.370 hectáreas.
Los espárragos, por su parte, perderán valor comercial debido al mal crecimiento, también motivado por esta acumulación de arcilla. Además, gran parte del cereal está bajo agua. En Jaén hay plantadas 200 hectáreas de espárragos entre los términos de Villanueva de la Reina y Espeluy. Durante la recolección y posterior manipulación se da empleo a medio centenar de mujeres.
Tampoco se podrá plantar la alfalfa (490 hectáreas en la provincia), cuyos terrenos acumulan importantes capas de limos y arcilla, al igual que sucede con el tomate (405 hectáreas) y el pimiento (275 hectáreas). En el vacuno de leche, las pérdidas pueden ascender al 5% de la cabaña ganadera, por efectos tanto directos como indirectos.