Si quieren mayor seguridad o desempeñar mejor sus funciones, los agentes de la Policía Nacional deben comprarse su propio material. Así lo ha explicado a COPE el secretario general del SUP en Baleares, Alfonso Alaitz. Uno de los ejemplos concretos lo constituyen las fundas de pistola, que muchos funcionarios compran pagando de su propio bolsillo porque las que les suministra el Ministerio del Interior no tienen cierre de seguridad.
El 2010 ha entrado con déficits policiales notables en Baleares. Según el Sindicato Policial Unificado (SUP), el problema que se arrastra año tras año en el Cuerpo Nacional, se mantiene: los agentes apenas ‘aguantan’ en las Islas. Al no recibir compensaciones por la insularidad rápidamente piden su vuelta a la Península.
El traslado de efectivos del aeropuerto de Son Sant Joan a Palma ciudad ha conseguido amortiguar ligeramente la problemática. De hecho, según el secretario general del SUP, Alfonso Alaitz, con la crisis económica la inseguridad ciudadana ha aumentado, aunque no en la proporción que se temían.
Las reivindicaciones para el nuevo año pasan por incrementos salariales, pero también por la petición de nuevos equipamientos. Según la denuncia del Sindicato Policial en COPE, actualmente los propios agentes se tienen que comprar chalecos antibalas (a 600 euros), fundas de pistola con cierre de seguridad, guantes anticortes o navajas para cortar cinturones de seguridad. Alaitz ha declarado a los informativos de la emisora -bastante resignado- que “el funcionario, para desempeñar mejor su trabajo, se está procurando su propio material”. También por su propia seguridad.