Fuentes cercanas a Presidencia del Gobierno han señalado que en ayer por la mañana, durante el habitual paseo de los señores de Rodríguez Zapatero por los jardines de Palacio, el presidente tuvo un momento de lucidez.
Según esas fuentes, fue al doblar un seto cuando el presidente del Gobierno se detuvo en seco, miró un tilo que por ahí había plantado y entonces en su cabeza se formó la solución perfecta para que España saliese de la crisis económica en que se halla hundida hasta el corvejón. Por lo que parece, la solución llegó con una nitidez impresionante y además era tan increíblemente buena que no hacía falta un severo ajuste ni el sufrimiento de la clase media tan vapuleada por este Gobierno desde hace ya demasiado tiempo.
Sin embargo, unos pocos segundos después, mientras el presidente se hallaba ensimismado contemplando la fórmula que haría que los españoles le adorasen, su mujer, la conocida cantante Sonsoles Espinosa se volvió hacia él y le dijo: “¿Quieres que te cante un aria, José Luis? ¡José Luis! ¿Me estás escuchando, José Luis?”. El presidente sacudió la cabeza y respondió: “¿Sí, Sonsoles?”.
Reputados neurocirujanos han alertado en numerosas ocasiones que un socialista no debe, jamás, sacudir la cabeza, porque las ideas pueden empezar a rebotar en el vacío y salir por los pabellones auditivos. En este caso, parece que así fue.
Dos expertos psicólogos fueron llamados de urgencia a La Moncloa, pero no pudieron encontrar esa imaginativa solución en la cabeza del presidente. Uno de los facultativos logró que el presidente entrara en un estado de hipnosis profunda, pero todo lo que se pudo encontrar en el yo profundo del presidente fue una referencia a que “la solución tiene algo que ver con melones y gatitos”.
El líder de la oposición, Mariano Rajoy, esperará hasta que el presidente se recupere para hacerle una pregunta en el Parlamento, si es que este vuelve a abrir después de las vacaciones de Navidad. A este respecto, el señor Rajoy ha manifestado que “espero que me responda, y si lo hace, lo estudiaré; si no lo hace, también lo estudiaré, en cualquier caso, lo que exijo es que piiiiiiiiiioooooooooopppp…” Momento en el cual uno de sus ayudantes conectó de nuevo al presidente del PP a un enchufe con toma de tierra para que se recargara.