Ya no sorprende a nadie. El Atlético de Madrid ha vuelto a rozar el ridículo y ha caído goleado en el Reyno de Navarra (3-0). Osasuna, en apenas media hora, liquidaba al tétrico equipo de Abel Resino y sentenciaba la contienda con marchándose al descanso con tres goles a su favor, que incluso pudieron ser más de no ser por Sergio Asenjo. En le segunda parte, el Atlético intentó recortar distancias, pero ni siquiera pudo ser capaz de eso.
Séptima jornada y nuevo fracaso estrepitoso del Atlético de Madrid en la presente temporada. El equipo de Abel Resino, que lejos de mejorar sigue empeorando, ha caído ante Osasuna con una facilidad pasmosa, ya que en la primera media hora perdía por un abultado 3-0. Dos goles de Walter Pandiani y uno de Aranda evidenciaban, una vez más, las graves carencias defensivas de un equipo desnortado y que, de la mano de Abel, marcha a la deriva.
Incluso Osasuna pudo aumentar su diferencia en el primer tiempo, algo que evitó Sergio Asenjo con dos o tres intervenciones espectaculares que salvaron a su equipo de una hecatombe todavía mayor en un escenario donde suele salir goleado, el Reyno de Navarra.
En la segunda mitad, el Atlético quiso lavar su imagen y mejoró su fútbol, pero no tuvo demasiada puntería y acabó con su casillero a cero. Sergio Agüero, el mejor de su equipo, intentó liderar la reacción rojiblanca, pero el Atlético perdonó hasta cinco ocasiones claras y sin poder marcar, acabó entregado a su suerte. Ahora se avecina una semana calentita en el club, porque el Atlético en siete jornadas tiene sólo seis puntos. Una situación crítica.
Y ahora, al Atlético, al filo de las posiciones de descenso, le llega un rival temible, el Chelsea, en la Liga de Campeones. En Londres, donde el Atlético de Madrid se juega absolutamente toda su temporada ante el equipo de Ancellotti.