Las comisiones de diálogo del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y del de facto, Roberto Micheletti, lograron hoy un acuerdo sobre un texto único para la restitución en el poder del derrocado gobernante.
Las comisiones de diálogo del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y del de facto, Roberto Micheletti, lograron hoy un acuerdo sobre un texto único para la restitución en el poder del derrocado gobernante.
"Hemos logrado consensuar un texto único que será sometido a la discusión y análisis del presidente Manuel Zelaya Rosales y del señor Roberto Micheletti", según el ministro de Gobernación del depuesto mandatario, Víctor Meza
Las comisiones no pueden hablar sobre el contenido del texto porque el acuerdo de las comisiones es "mantener en discreción ese texto hasta no conocer en directo" la opinión de sus "mandantes".
No se ha precisado en que términos se podría producir un eventual regreso de Zelaya al poder, punto central del acuerdo que comenzó a discutirse la semana pasada.
La representación de Zelaya se trasladó durante el receso a la Embajada de Brasil, donde el depuesto presidente permanece desde el 21 de septiembre pasado.
"Si lo consensuamos es porque nos parece aceptable, porque coincidimos en que un texto de esa naturaleza podría ser la puerta para encontrar la salida", expresó Meza, quien además destacó que él "no hablaría de un fin de la crisis política, pero sí de una salida de la crisis política".
Zelaya fue derrocado por los militares el 28 de junio pasado y enviado a Costa Rica.
La ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia y miembro de la comisión de diálogo de Micheletti, por su parte, también indicó que hay consenso sobre "un texto único".
En declaraciones a La Linterna de COPE, el eurodiputado Carlos Iturgaiz, que junto con otros eurodiputados se entrevistó hace unos días, con Manuel Zelaya en la sede diplomática de Brasil, ha asegurado que cuando estuvieron en Honduras constataron "tres cosas". Por un lado, que "Micheletti no quería que Zelaya volviera al poder, que Zelaya decía que era irreversible y tenía que ser devuelto al poder como presidente y que la mayoría de los candidatos presidenciales querían que se celebraran las elecciones que se habían convocado hace año y medio".
Además ha puntualizado que, si volviera el presidente depuesto, no volvería "con todos los parámetros que tiene un presidente".