Uno de los principales acusados del genocidio de Ruanda de 1994, Idelphonse Nizeyimana, fue detenido en Kampala y enviado hoy al Tribunal Internacional de Arusha, en Tanzania, para ser procesado por crímenes contra la humanidad.
Idelphonse Nizeyimana, que era el jefe de los servicios secretos del régimen del presidente Juvenile Habyarimana, cuyo asesinato fue el detonante del genocidio ruandés, es uno de los principales acusados de la matanza de unos 800.000 tutsis y hutus moderados en Ruanda en 100 días de 1994, según cifras de la ONU.
Además se le acusa del asesinato de la antigua reina de Ruanda, Rosalie Gichanda.
Nizeyimana fue detenido ayer en el hotel Executive Inn del barrio de Rubaga de Kampala, donde estaba escondido. Al parecer llegó a Kampala el 1 de octubre y entró en el país desde la República Democrática del Congo (RDC) por el paso fronterizo de Bunagana, con documentación falsa a nombre de Kawogo.
Muchos de los supuestos responsables del genocidio ruandés se refugiaron en la RDC y se reagruparon en organizaciones guerrilleras, entre ellas la Fuerza Democrática para la Liberación de Ruanda (FDLR). Ahora, las fuerzas de la RDC y de Ruanda colaboran para poner fin a este grupo, que durante años ha llevado ataques en ambos lados de la frontera.