El boliviano Josmar Flores Pereira, que el miércoles secuestró durante varias horas un avión en México con 104 pasajeros a bordo, afrontará cargos por terrorismo y privación ilegal de libertad, según fuentes de la Procuraduría General de la República.
Flores Pereira, que en el pasado estuvo en la cárcel en Bolivia y al parecer era drogadicto, ha comenzado a declarar ante agentes de la PGR, que tienen un plazo de 48 horas para presentar cargos contra él.
Anoche la Policía Federal puso a disposición de la PGR al detenido, que está en situación de "retención ministerial", a disposición de agentes de fiscalía a la espera de que éstos presenten los cargos ante un juez.
Por la gravedad de los cargos Flores Pereira no tendrá derecho a fianza, aseguraron las fuentes.
El detenido abordó ayer el vuelo 576 de Aeroméxico entre Cancún y la capital mexicana con un paquete que resultó ser una falsa bomba hecha con latas de zumo rellenas de tierra, cables y luces, y amenazó a la tripulación con hacer volar la nave, donde viajaban 104 pasajeros.
Flores pedía una entrevista con el presidente Felipe Calderón, no hizo daño a nadie durante el secuestro y dijo que con su acción pretendía salvar a México de un gran terremoto tras haber recibido una revelación divina que le alertaba de que esa catástrofe iba a ocurrir.