Los vigilantes privados de la provincia que llevan a cabo una huelga indefinida para reclamar más seguridad en su trabajo, han amenazado con bloquear el envío de dinero a los bancos y cajeros automáticos a finales de mes por los servicios mínimos que consideran excesivos.
Los vigilantes jurados de la provincia, que llevan una semana en huelga indefinida, han amenazado con bloquear el envío de dinero a los bancos en protesta por los servicios mínimos que consideran excesivos.
El secretario general del Sindicato Profesional de Vigilancia Privada, Antonio Montesinos lamenta que el Ministerio del Interior considere el servicio que prestan los vigilantes como esenciales para la comunidad a la hora de imponer los servicios mínimos y que, sin embargo, “no sea así a la hora de atender sus reclamaciones relacionadas con una mayor protección en el trabajo”.
El objetivo de la huelga es denunciar los incumplimientos en materia de legislación en cuanto a seguridad privada y el intrusismo que hay en la profesión. Los vigilantes reclaman, por ejemplo, algo tan básico como un chaleco antibalas. Según Montesinos, “hay empresas que no respetan mínimamente los convenios y otras que no facilitan los materiales para desempeñar el trabajo con garantías”. Si el conflicto no se soluciona, los vigilantes privados bloquearán, desde el 28 al 31 de julio, el envío de dinero a los bancos y cajeros de toda la provincia que quedarían desabastecidos.
La huelga afecta a un total de 2.000 vigilantes privados en toda la provincia.