Franck Ribéry quiere jugar junto a Cristiano, Kaká y Benzema. Por eso, ha decidido dar un nuevo paso para forzar su salida del Bayern de Múnich y fichar por el Real Madrid. Tras asegurar el jueves que se iría al Real Madrid o a ningún sitio, Ribéry no se entrenó este viernes con el resto de sus compañeros, en un acto de clara rebeldía.
Franck Ribery sigue tensando la cuerda con su actual equipo, el Bayern de Munich. Los bávaros volvieron a los entrenamientos el pasado martes con Louis Van Gaal al frente. El jueves, el futbolista galo se marchó antes de finalizar la sesión por unas ampollas en los pies. Además, ese mismo día salieron a la luz sus pretensiones más íntimas sobre su futuro: "Al Real Madrid o nada".
Los dirigentes del Bayern no decidieron multar al francés por las 'incendiarias' palabras sobre su destino. Pero Ribery sigue tirando piedras al tejado alemán tras ausentarse este viernes del entrenamiento sin explicación alguna.
El presidente del Consejo Directivo, Karlheinz Rummennige, restó hierro a las palabras de Ribery: "Lo que ha dicho Franck no parece tan grave: él ha dicho que el Real Madrid o nada. Entonces nuestra respuesta es clara, no habrá nada".
El otro peso pesado de los directivos del Bayern, Uli Hoennes, ha dejado desde hace varios días una puerta abierta para el caso de que alguien esté dispuesto a hacer locuras por llevarse a Ribery. En algunos medios ven la "locura" en una cifra concreta, en torno a los 80 millones de euros