La Benemérita inició la persecución en la provincia de Ávila cuando observaron que el fallecido conducía de forma temeraria. LLevaba dos días consecutivos siendo detenido por atentados contra la autoridad.
La Guardia Civil intentó dar el alto al fallecido en la provincia de Ávila cuando observaron que conducía de forma temeraria. En ese punto intentó arrollar a uno de los Guardias y huyó dirección Madrid por la M-501. A los pocos minutos, una conductora avisaba a la benemérita de que un Renault Laguna, igual que el del huido, acababa de echarla de la carretera. Acto seguido, dos vehículos de la Guardia civil le localizan y en la persecución logra echar de la vía a una de las patrullas. El huido llega hasta un punto en el que la carretera está bloqueada por varios coches de la benemérita, a la altura de Villamanta. Al verse acorralado da marcha atrás y aprisiona contra su propio vehículo a uno de los agentes, maniobra en la que insiste en varias ocasiones hasta que el otro guardia dispara el agresor causándole la muerte. Según el instituto armado, el fallecido tenía antecedentes penales y llevaba dos días seguidos siendo detenido por atentados contra la autoridad.