De manera agónica e inmerecida, Brasil ha debutado con triunfo en la Confederaciones. Ha ganado de penalti - justo, eso sí- en el último minuto, gracias a Kaká. Egipto, en el partido de su vida, ha remontado un 3-1 en contra y ha estado a un paso de voltear a la pentacampeona del mundo, que no ha sido nada superior a los "faraones". Kaká, con dos goles, ha sido decisivo. La selección de Dunga, por momentos, ha sido Kaká y diez más.
Kaká ya es jugador del Real Madrid
El encuentro comenzaba con mucho ritmo, goles y emoción. Kaká adelantaba a Brasil con una buena jugada individual, Zidan empataba de cabeza y minutos después, Brasil demostraba su inmensa pegada con dos jugadas a balón parado, donde Luis Fabiano y Juan marcaban sendos goles de cabeza. Sin grandes alardes y con más dinamita que buen fútbol, Brasil se iba al vestuario pensando que el partido estaba liquidado. Pero nada más lejos de la realidad.
En la reanudación, pese a que perdía por dos goles ante la pentacampeona del mundo, Egipto se comía literalmente a Brasil y lograba igualar el partido en apenas un minuto. Zidan, su mejor hombre, autor de dos goles, era la gran estrella de un partido donde Brasil sufría de lo lindo y era superada una y otra vez por los egipcios, que tuvieron varias ocasiones para ponerse por delante.
Finalmente, en el último minuto, Al Muhammadi ha cometido una mano dentro del área para evitar un tanto cantado, y el colegiado le ha expulsado y ha pitado penalti a favor de Brasil. El jugador del Real Madrid, Kaká, el mejor de su selección, ha transformado la pena máxima con und isparo ajustado y le ha dado a Brasil la primera victoria de la Copa Confederaciones. Brasil, que fue Kaká y diez más, no ha merecido ganar, pero se ha llevado el triunfo.