Se unen a las otras cinco que se soltaron el año pasado y que no solo se han adaptado al parque sino que además han criado. Uno de los animales proviene del centro de cría y los otros cuatro han sido capturados de la Casa de Campo.
Las ardillas son animales característicos del Parque del Retiro, pero no siempre han podido sobrevivir. El cruce entre animales consanguíneos, la falta de alimentos o una alimentación inadecuada, terminaba con ellos. Eso se está evitando controlando la población y soltando animales capturados en la Casa de Campo, tal y como ha señalado la delegada de Medio Ambiente Ana Botella. Al tratarse de cinco animales distintos, se evita el problema de la consaguineidad.
Eso sí, debemos ser responsables, y si nos encontramos con una ardilla en el parque, no debemos darle alimentos: primero porque no lo necesitan y segundo porque puede ser muy perjudicial para su salud.