Dos días seguidos se le ha preguntado a Esperanza Aguirre por la famosa “píldora del día después”, y dos días que la presidenta madrileña ha evitado la respuesta. Sabemos la opinión de su Consejero de Sanidad, que tachó la medida ayer de incoherente, pero no de Aguirre.
Hoy, más de lo mismo: Aguirre continúa con su silencio y delega en su equipo.
Tampoco ha querido detallar las confidencias de ayer con la esposa del presidente del Gobierno, Sonsoles Espinosa en el Congreso de los Diputados.
Ambas estuvieron hablando durante dos horas y media, y comentaron lo que sucedía en el hemiciclo. Pero es que “somos muy simpáticas y muy amables…¿acaso les parece mal?”, se ha preguntado Aguirre.