Segunda Puerta Grande de Diego Ventura en Las Ventas en menos de una semana. Y es que Ventura ya ha alcanzado una dimensión mayor, no sólo por cómo vive el rejoneo, sino por la extraordinaria cuadra que tiene, por cómo pisa los terrenos del toro, por la ambición y la disposición que tiene todas las tardes. Dos orejas cortó Ventura a su primer toro, tercero de la tarde, al que toreó de salida con Girasol , ante un animal noble y con fijeza, al que lanceó muy bien y clavó dos buenos rejones de castigo. Para las banderilla, no podía ser menos que a lomos de Manzanares, uno de los caballos más queridos del rejoneador. Con él clavó dos banderillas de gran dimensión, para entrar tierra a tierra, y clavarlas muy cerca del toro y salir airoso tras cada banderilla dando tres piruetas ajustadísimas, sobre todo la última que a punto estuvo de derribar al caballo. Pero cuando realmente encendió la mecha fue a lomos de Morante, ‘el caballo mordedor’ que asombra a los espectadores, cada vez que éste tras clavar las banderillas se echa sobre el toro y lo muerde. Culminó la faena a lomos de Califa clavando una rosa y un rejonazo algo trasero que le valieron las dos orejas. A su segundo, el sexto de la tarde, lo recibió a portagayola, pero el toro no hizo caso y pasó de caballo y rejoneador. Muy suelto el toro, sólo buscaba la salida, y la encontró por dos veces saltando al callejón, tras varios intentos –algo habitual en esta ganadería-. Tras este periplo que vivió el animal y que lógicamente se lastimó, decidió colocarle un solo rejón de castigo a lomos de Chocolate. Guaraná y Distinto fueron los caballos elegido en esta ocasión para las banderillas, sobre todo destacando con Distinto. Un caballo con el que arriesga mucho, con el que espera mucho al toro, con el que bate muy pegado al animal para clavar al encuentro. Un rejonazo a dos tiempos, teniendo que utilizar el descabello, le valieron la tercera oreja de la tarde. Andy Cartagena también hacía su segundo paseíllo en esta plaza, tras ser el único en abrir la Puerta Grande en la Feria de San Isidro. Su faena al primero de la tarde fue importante, tanto que se le pidió la oreja aunque no mayoritariamente. Y es que el primero de la tarde no fue toro fácil, suelto y con querencia a tablas. Lo enceló bien con Bético con el que puso dos certeros rejones de castigo, mejor el segundo. Con Fandi las banderillas, pero no al violín, antes de clavar la primera lo corrió a dos pistas y lo sacó hacia fuera. Con Carioca, caballos, esta vez sí colocó tres banderillas pequeñas al violín. Fue en el cuarto donde Andy consiguió la oreja, una faena más vistosa con su caballo estrella Pericalvo, al que recuerdan de la otra vez, con el que ha remontado una faena de dominio. Muy certero con las banderillas cortas A punto estuvo Sergio Galán de salir por la Puerta Grande junto a Ventura de no haber fallado con el rejón de muerte en su segundo. La primera oreja la cortó tras una acertada faena, con oficio. De salida un caballo nuevo ‘Ojeda’ con el que clavó dos rejones de castigo, el primero dolió mucho al toro y con el segundo pudo encelarlo algo más. Con Capea puso las banderillas, tras correr a dos pistas, muy de cerca y mostrarnos una muy buena doma que gustaron mucho en los tendidos. Apolo XXI subió la faena de nivel, esperando mucho al toro, arriesgando para clavar las banderillas, destacando un par a dos manos. Con Ciclón terminó una faena, sin rosa ya que el presidente no se lo permitió, y un rejón fulminante. El cuarto de la tarde también saltó al callejón. Lo recibió a lomos de Charro a portagayola. Vidrié y Montoliú, dos de los caballos estrellas de Galán, sobre todo Montoliú, con dos quiebros muy ajustados en los medios para clavar las banderilla. Falló con el rejón de muerte y perdió la posibilidad de salir a hombros.