Olivenza (Badajoz), domingo 8 de marzo de 2009. 2ª de Feria. Casi lleno. Toros de Juan Pedro Domecq, agradables de hechuras, alguno sospechoso de pitones. En general mansos aunque manejables en el último tercios. Tuvo más chispa el 3º. Espartaco, oreja y saludos. José María Manzanares, oreja y oreja tras aviso. Cayetano, dos orejas y saludos.
Entretenida mañana la vivida en la segunda de feria en Olivenza, a la que han contribuido las actuaciones de José María Manzanares y Cayetano Rivera Ordóñez, que han visto recompensadas sus actuaciones con la salida a hombros. Menos suerte ha corrido Espartaco, que ha pechado con el peor lote de una corrida de toros de Juan Pedro Domecq escasa de todo, de presencia y sobre todo de casta.
José María Manzanares tuvo en primer lugar un toro con poca fuerza y continuidad en las embestidas. El alicantino sometió a media altura al endeble animal y acompañó con hondura las embestidas del ‘juanpedro’. La estocada con la que remachó su labor fue soberbia de colocación y ejecución. Cayó la primera oreja.
El quinto fue un toro que cantó la gallina desde el tercio de banderillas, huyendo a tablas y siendo remiso a salir de ellas. Manzanares acertó en sacárselo a los medios para a continuación trenzar una labor de mando y ligazón por el pitón diestro. Cuando toreaba a izquierdas, el toro vio salidas y volvió a los terrenos de adentro, donde José Marí terminó de exprimir sus posibilidades. La escotada, de nuevo, fue de libro. Otra oreja y el pasaporte para la salida a hombros.
Cayeteno salió a ‘revientacalderas’ en su primero, un toro al que lanceó con majestuosidad de capota y al que inició la faena de muleta rodilla en tierra. El toro tuvo más chispa que sus hermanos y regaló veinte arrancadas que Cayetano aprovechó en series de mucha belleza y cogiendo bien la distancia que pedía el toro. Por el izquierdo el toro no terminó de emplearse y la faena cayó un poco de nivel, que recuperó el diestro al matar a su oponente de un contundente espadazo.
El sexto fue un toro mansote y soso que no transmitió en sus embestidas. Cayetano realizó una faena solvente pero de escaso calado en los tendidos.
Volvía a los ruedos en su trigésimo aniversario de alternativa el sevillano Juan Antonio Ruiz Espartaco. Y lo ha hecho sin tener suerte en el sorteo. A su primero le cortó una oreja por una labor discontinua en la que destacaron varias tandas de naturales templadas.
El cuarto fue un toro muy pegado al piso que midió mucho al torero de Espartinas, que se pegó un arrimón considerable que justificó su actuación.
Foto: Juan Carlos Terroso (Burladero.com)