Valencia, jueves 19 de Marzo de 2009. 13ª de Fallas. Festejo Matinal. Más de tres cuartos de entrada. Se lidiaron seis toros de Flores Albarrán reglamentariamente despuntados para rejones. Correctos de presentación y de comportamiento desigual, aunque en líneas generales justos de raza y mansos sin maldad. Antonio Domecq, silencio. Javier San José, oreja. Álvaro Montes, oreja. Sergio Galán, dos orejas y puerta grande. Caetano Moura, vuelta. Leonardo Hernández, oreja.
Matinal amable, animosa y festiva la que se ha vivido en este décimo tercer festejo de fallas. Triunfó el rejoneador Sergio Galán y también tocaron pelo los actuantes Javier San José, Álvaro Montes y Leonardo Hernández después de despachar una corrida Flores Albarrán mansa, baja de casta y raza, sin apenas tener posibilidad alguna para el triunfo.
El joven Sergio Galán logró el doble trofeo del cuarto del festejo después de cuajar una faena en la que todo lo hizo el caballero. Lo más espectacular vino en un par al quiebro a lomos del caballo Montolíu que pusieron la plaza en pie por el ajuste en el embroque con la res. De igual modo y a partir de ahí, con Vidrié logró también cuajar varios pares de banderillas en los que llegó con mucha verdad al parado, soso y descastado toro, luciéndose ante una res de imposible lucimiento. El broche a su faena con las cortas a dos manos por los adentros y exponiendo a Fado, hicieron el resto junto a un rejón bien colocado, valiéndole el doble trofeo y la puerta grande.
Álvaro Montes también tuvo que vérselas con un manso de Flores Tassara poco colaborador e inválido. Faena de entrega pero en la que el rejoneador estuvo mucho más pendiente de llegar a la galería con sus efectos especiales a lomos de sus caballos, que toreando con las monturas. Moviéndose entre la superficialidad y alguna interpretación de la suerte más reunida, al final cortó una dadivosa y generosa oreja.
También cortó trofeo el joven rejoneador Javier San José con un astado muy parado, frío y de sosas arrancadas. Desigual con los rejones de castigo y en banderillas, hizo todo lo posible por lucirse con una res de imposible lucimiento, logrando al final otro trofeo de poca entidad.
Y completando el medallero orejil de este festejo de rejones fallero, el rejoneador Leonardo Hernández. Ante el que cerraba plaza de igual condición que los lidiados en el encierro, manso, soso, flojo, aquerenciado a tablas, desrazado y descastado, Hernández se vació en una faena todo entrega, voluntad y buscando las ganas de agradar a toda costa. El esfuerzo que hizo por sacar faena donde no la hubo tuvo sus mejores momentos con las cortas abrochando la faena, lo que tras un pinchazo y un rejón trasero, le sirvió para corta otro benévolo trofeo.
Se fueron de vacío Antonio Domecq y Caetano Moura. El primero se mostró vigoroso, animoso y con ganas, luchando contra un toro de imposible lucimiento. Silencio. Y el portugués firmó una actuación desigual en la que el mejor instante vino con las banderillas cortas a toro muy parado. Vuelta.