Urge “sostener a cuantos aún permanecen [en Tierra Santa] para testimoniar las gloriosas raíces de la vida cristiana”: es el llamamiento que ha lanzado esta tarde el cardenal Tarcisio Bertone –secretario de Estado del Papa- al recibir en Roma un título honorífico de manos de los Caballeros del Santo Sepulcro.
El reconocimiento y aprecio por la significativa labor de la Orden Ecuestre en apoyo a los cristianos de Tierra Santa ha dado pié al cardenal Bertone para subrayar las grandes dificultades de tales poblaciones, frecuentemente obligadas a dejar la región.
El Gran Maestro –el cardenal Foley- y resto de autoridades de la Orden, numerosos cardenales, arzobispos y obispos, varios embajadores acreditados ante la Santa Sede, sacerdotes, religiosos y otros invitados han participado en el acto -en el Palazzo della Rovere- del que informa, en su edición de esta tarde, L’Osservatore Romano.
“El amor por Tierra Santa es invitación a crecer en la fe y en el amor por Cristo”, expresó el cardenal Bertone. Se trata de lugares cargados de una memoria santa para la fe cristiana, por lo que, más que nunca, según el purpurado, urgen intervenciones concretas de apoyo a Tierra Santa y a cuantos allí siguen testimoniando las raíces de la vida cristiana.
“¡Cómo dejarse de conmover por el pensamiento de que en aquellos lugares santos el Maestro divino vivió, predicó el Evangelio, realizó signos y prodigios, murió crucificado y, por fin resucitó!”, recalcó; son los lugares donde “se proclamó el gozoso anuncio del Evangelio para extenderse después hasta los confines de la tierra, para llegar a nosotros, a nuestra época. Y proseguirá en el futuro, hasta la consumación de los siglos”.
En diversos momentos de su discurso, el cardenal Tarcisio Bertone ha subrayado y elogiado el empeño de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro “para hacer frente a las constantes necesidades” de la región -“especialmente en apoyo al Patriarcado Latino de Jerusalén”-, “por la tutela y la promoción de los lugares sagrados de la Cristiandad, los lugares que han visto realizarse las promesas del Antiguo Testamento en el sacrificio pascual de la muerte y resurrección de nuestro Salvador”.
Ha animado, igualmente, a que “la misma pasión” que ha animado siempre a la Orden –con su rico “patrimonio humano, moral y espiritual”, y su “espíritu originario de defensores de la fe cristiana”- se “transmita fielmente a las nuevas generaciones”.
Ello dará además “un impulso válido a la misión propia de la Iglesia, en esta hora de grave emergencia educativa –alertó el purpurado-, creando oportunidades de crecimiento para muchos jóvenes que, animados por auténtico espíritu de servicio, pueden vivir y difundir con entusiasmo el perenne mensaje del Evangelio de Cristo, transformándose así en sal y luz en el mundo y del mundo”.
El cardenal secretario de Estado transmitió a todos “el saludo y la bendición” de Benedicto XVI, quien se prepara para llevar a cabo, del 8 al 15 de mayo, una peregrinación “histórica” a Tierra Santa. “Le acompañamos con nuestra oración -aseguró- a fin de que sea fructífera para la Iglesia y para esas tierras martirizadas por la división y la violencia”. [Cope.es_Marta Lago]