"Aquí llegará un río de dinero para la reconstrucción. Muy apetecible para mafia y Camorra. Se da por descontado que se puedan hacer hipótesis sobre la posibilidad de que las organizaciones delictivas que no son ajenas a Los Abruzos intenten infiltrarse", ha dicho el fiscal de L'Aquila, Alfredo Rossini.
Las autoridades italianas están preocupadas por la posible participación de la mafia en las obras de reconstrucción de la región de Los Abruzos tras el terremoto que sacudió el centro del país el pasado 6 de abril.
"He hablado del asunto con el fiscal general antimafia PietroGrasso, que me ha expresado sus preocupaciones al respecto. Y si por ahora no hemos aún descubierto huellas mafiosas evidentes es porque la reconstrucción está aún por comenzar", añade.
Dado que Los Abruzos no son una tierra de mafia, las posibles infiltraciones mafiosas en las tareas de reconstrucción de la zona, para las que el ministro del Interior, Roberto Maroni, ha dicho que hacen falta 12.000 millones de euros, se harían "más visibles".
El escritor Roberto Saviano, amenazado por la mafia tras la publicación de su libro "Gomorra", ya advertía en un artículop ublicado ayer en "La Repubblica" de la posibilidad de que estos grupos pudieran sacar provecho de las obras que comenzarán en Los Abruzos para devolver a la normalidad a una región en la que hay 58.000 evacuados.
Por otro lado, la española afincada en Italia María Carmen Gómez López, casada con un italiano y residente en L'Aquila desde hace tiempo, continúa en paradero desconocido para el consulado español que a diario revisa las listas que facilitan las autoridades italianas sobre víctimas y heridos, según fuentes diplomáticas.
De momento esta española no ha sido localizada y tampoco se encuentra en la lista de fallecidos, según el cónsul de España en Nápoles, Luis Gómez de Aranda, quien apuesta por que está en los campamentos de refugiados o en casa de algunos familiares o amigos.
En cuanto al joven español Juan Fernando González Cordón, que pasó siete horas bajo los escombros tras el terremoto ocurrido en Los Abruzos el pasado 6 de abril, el cónsul señaló que ahora su situación es "delicada" porque ha sufrido algunas "complicaciones" que le obligarán a que sea de nuevo operado.