La Ley de Costas ha puesto su objetivo en los chiringuitos. Y es que un elemento tan costumbrista podrían desaparecer de las playas españolas. ¿Qué van a hacer los millones de españoles que cada veranos se toman su cervecita en ellos?
No gustan los chiringuitos
A gente del ministerio
Dicen que atentan, que rompen
El equilibrio del medio.
Son parte de nuestro entorno
como los toros de Osborne.
La playa sin chiringuito
es como un jardín sin flores.
El chiringuito es un arte.
Es una forma de vida.
Bañarse y tomar la caña
y comerse una paellita.
Es descansar del solamen
es beber agua fresquita,
es sentarse en una silla
a disfrutar de la vista.
Si los cierra usted señora (ministra)
TREINTA MIL PARADOS MÁS,
MENOS INGRESOS PA’ ESPAÑA
y gente deshidratá.