Valdemorillo (Madrid), domingo 8 de febrero de 2009. 5ª y última de Feria. Dos tercios de entrada. Toros de Buenavista, desiguales de presentación y de cornamentas, alguno sospechoso de pitones. En general bajos de casta aunque manejables. Destacó el 2º, de nombre Minutejo, bravo, premiado con la vuelta al ruedo. 3º y 5º, nobles. El Fundi, saludos y oreja. Antonio Ferrera, división al saludar y oreja. Ángel Teruel, oreja y silencio tras aviso.
En el titular que corona esta crónica se condensan las dos horas y media que ha durado el último festejo de la feria madrileña de Valdemorillo. Un gran toro, Minutejo, del hierro de Buenavista, lidiado en segundo lugar, que no se definió en el tercio de varas pero que en banderillas comenzó a galopar con clase, ritmo y mucha transmisión. Un toro que llegó al tercio de muerte pidiendo nada más que muleta, embistiendo con encastada y noble condición, siempre con las dificultades que lleva consigo la bravura. Benditas dificultades…
Ferrera se vio desbordado de principio a fin, naufragando en un mar de indecisiones y probaturas que no venían al caso. Mano baja, sometimiento y largura pedía ‘Minutejo’, y como el extremeño no supo ofrecérselo, el animal protestaba en cuanto no se le llevaba de esa forma. Lo pasaportó con el público a favor del toro de Buenavista, que fue premiado con la vuelta al ruedo y el gesto poco torero y honesto de Ferrera de querer saludar una ovación que en ningún momento se mereció.
El otro momento álgido del festejo se vivió en el cuarto, en la estocada de libro y manual con la que nos obsequió José Pedro Prados ‘El Fundi’ para tumbar a su oponente y que por sí sóla ha valido la oreja paseada por el fuenlabreño. Perfecta de ejecución y colocación. El madrileño ha elevado en los últimos años la suerte de matar a algo más que un trámite de la lidia. Su faena a ese toro transcurrió aplicando temple y poderío a un toro gazapón que reponía entre pase y pase y al que hizo finalmente embestir con más largura en su embestida que con la que comenzó el último tercio. Una tanda a izquiedas tuvo muchísimo mérito.
El de Fuenlabrada pechó con el lote más deslucido de la tarde, ya que el toro que abrió el festejo embistió sin ninguna continuidad y nunca dejó estar a gusto a El Fundi, que eso sí, dibujó varias verónicas y una media de recibo que han sido de lo mejor que hemos visto con el capote en esta feria. También destacaron por su suavidad, varios trincherazos en la apertura de esta faena al primero.
Quien no ha tenido su tarde ha sido Antonio Ferrera. Si como dijimos se le fue enterito el bravo segundo, con el noble que hizo quinto volvió a dejar una pobre imagen. Las ganas y los saltos en banderillas no son suficiente argumento cuando hay enfrente un ejemplar con nobleza y clase que pedía largura temple y al que Ferrera ha aplicado lo contrario. Medios pases y latigazos con la franela. La oreja con la que se le obsequió no maquilla lo realizado por el nuevo torero de la casa ‘martínezuranga’.
A la entrada de la plaza, los corrillos de aficionados hablaban del tercer espada. Ángel Teruel. Y Teruel no ha defraudado, pero no ha convencido. Ha cortado una oreja, pero no ha llenado del todo su actuación. Torero frío y académico, pero al que le falta poner más alma a sus actuaciones. ‘Vender el material’ dicen. La oreja obtenida en el tercero, otro toro con nobleza y fijeza para dar y regalar, ha venido por un trasteo serio y templado, con momentos de buen toreo por el lado derecho.
Al sexto ha podido incluso haber cortado otra oreja, visto el listón para la concesión de orejas esta tarde. Sin embargo, en esta obra Teruel ha estado más perfilero y descolocado en cites que en su primero y sin terminar de levantar una faena que se ha vivido sin mucho apasionamiento desde los tendidos. Falló a espadas y el posible premio se esfumó.