Al ser cuestionado sobre las presuntas anomalías en el referendo, el Cardenal Primado dijo que todo mecanismo político debe gozar de “claridad y gran transparencia”
AL TIEMPO que pidió un compromiso de todos los colombianos para construir la paz y defender el derecho a la vida, la Iglesia Católica volvió a manifestarse ayer contra la posibilidad de una segunda reelección presidencial inmediata.
Tanto en las celebraciones del Vía Crucis como en los sermones de las Siete Palabras de Jesús, los obispos católicos colombianos se refirieron al conflicto interno armado, la pacificación del país, el derecho inalienable a la vida, la lucha contra la pobreza y las desigualdades, y hasta sobre la reelección presidencial.
El cardenal primado de Colombia, Pedro Rubiano, reiteró que “la guerra no es la solución al conflicto” e invitó a una construcción colectiva de la paz.
“Estamos pidiendo, de manera especial, por esa gran necesidad que todos los colombianos sentimos y queremos, que es la construcción de la paz”, dijo el purpurado.
El jerarca católico también habló del referendo reeleccionista (que ha sido cuestionado por graves anomalías en su financiación y trámite legislativo) y dijo que cualquier mecanismo político debe gozar de “claridad y gran transparencia”.
En cuanto a un posible tercer mandato del presidente Álvaro Uribe, monseñor Rubiano ratificó su oposición. “Después de un segundo mandato sí es importante que el Presidente no aspirara a una nueva reelección, que venga otro, que el país elija a otro ciudadano para la Presidencia, y entonces el señor presidente Uribe podría, después de un retiro durante el periodo que tenga otro presidente, volver a presentarse”, explicó.
La postura del cardenal Rubiano se reitera apenas dos semanas después de que el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Rubén Salazar, afirmara que una segunda reelección presidencial afectaba a la democracia.
Sí a paz, no eutanasia
De otra parte, el secretario general de la Conferencia Episcopal Colombiana, monseñor Fabián Marulanda, indicó que “la paz es un derecho que tenemos todos los colombianos, y esa paz no puede ser perturbada con actos terroristas”.
Pidió de nuevo a las Farc que devuelvan los restos de todos los secuestrados que han muerto en cautiverio “porque los familiares desean darles una cristiana sepultura”.
En el marco de la reflexión que sobre los valores y derechos hizo ayer la Iglesia Católica Colombiana también se instó a los parlamentarios a no dar vía libre al proyecto de ley sobre la eutanasia, que esta semana tendrá un nuevo debate en el Congreso.
Monseñor Salazar, también arzobispo de Barranquilla, afirmó que “se esgrime siempre el argumento de que la persona tiene derecho a no sufrir y que por lo tanto, por piedad, se le deben facilitar los medios para poner fin a su vida. Detrás de eso hay indudablemente un desconocimiento. Primero, que Dios es el único dueño de la vida, y que la vida es por lo tanto inviolable, que nadie puede decidir ni sobre su propia vida ni sobre la vida de los demás”.
Recordó que “el artículo 11 de la Constitución dice que el derecho a la vida es de todos los ciudadanos y que el Estado tiene que comprometerse a protegerlo. En un país como el nuestro, en donde hay muertes todos los días por mil causas, homicidios, secuestros, desplazamientos…cómo es posible que nosotros nos pongamos a introducir la eutanasia; es decir, introducir un nuevo factor de muerte, un nuevo factor en el cual la vida de las personas no va a ser realmente respetada y no se va a aceptar la realidad de la muerte”.