Dady ha pasado en los últimos días por un experiencia complicada. Tras una resonancia de la muchas que se realizan a los futbolistas para conocer la gravedad de un problema muscular, se le detectó una mancha en el fémur izquierdo que resultó ser un quiste óseo y que hoy hemos sabido que era un tumor benigno. Así, se lo han quitado y le han colocado un implante óseo.
Ha sido el nombre propio de la jornada: Dady. El jugador osasunista se pierde lo que queda de temporada y seguro que hoy, a pesar de ello, respira tranquilo. Ha pasado de tener un problema muscular a saber que tenía un tumor en el fémur. Los mejores pronósticos se han confirmado y es un tumor benigno, pero los malos días que produce la incertidumbre no se los quita nadie.
El doctor Mikel San Julián, de la CUN, le ha intervenido esta mañana y, según el doctor rojillo Patxi Cipriain, todo ha ido bien, sobre todo tras saber que los resultados al analizar el quiste eran buenos. La operación ha consistido en limpiar la zona afectada dentro del hueso y posteriormente aplicarle un implante óseo en el lugar de la lesión.
Dady estará ingresado hasta el fin de semana y después tendrá que estar tres semanas en reposo y con muletas. Su regreso a los terrenos de juego está estimado en tres meses y todo hace indicar que podrá estar a las órdenes de Camacho para la pretemporada.