El equipo de Juande Ramos no falló ante el Valladolid: sacó un resultado que bien valen por tres puntos (2-0), pero no fue mejor que el equipo de Mendilíbar, muy bien plantado y capaz de meter el miedo en el cuerpo a los madridistas. Raúl abrió la lata antes del descanso, y Robben sentenció en el último cuarto de hora. El Real Madrid sigue sin despegarse del Barcelona.
Con la victoria del Barcelona ante el Recreativo, el Real Madrid salió al Bernabéu con el objetivo de conquistar los tres puntos ante un Valladolid que venía con la permanencia casi asegurada. Con un once principalmente ofensivo (jugaron Huntelaar, Raúl e Higuaín), el Real Madrid no llegó a dominar claramente en los primeros compases del partido, y el juego, espeso y lento, despertó algunos pitos en la grada.
Un Valladolid, muy correcto sobre el campo, tampoco conseguía llevarse el gato al agua, y las ocasiones llegaban en jugadas puntuales por parte de ambos equipos. Sólo Raúl, instantes antes de llegar al descanso, consiguió romper la igualada en el marcador con un gol gracias, en parte, a una gran asistencia del 'Pipa' Higuaín.
En la segunda mitad, los de Juande tampoco fueron mucho más superiores que en la primera parte. Pedro León y Goitom dieron bastante trabajo a la defensa madridista y los pitos volvieron a la grada. Robben devolvió la calma tras conseguir el 2-0 en el minuto 38. Quizás lo más destacado fue la reaparición de Guti.
Poco premio para un Valladolid trabajador y quizás excesivo para un Real Madrid que, con un juego lejos de lo que podría esperarse, sigue sin fallar.