Los españoles dan una media de aprobado (6,3) al funcionamiento del Sistema Nacional de Salud, al que suspenden sin embargo en la resolución de problemas como los retrasos en el acceso a las pruebas diagnósticas (4,65) y en el tiempo que tarda el paciente en ver al especialista desde que pide cita (4,67), según el Barómetro Sanitario 2008.
Aunque 7 de cada 10 españoles creen que la sanidad pública funciona bien o bastante bien, la mayoría suspende al Sistema Nacional de Salud en el tiempo de demora para el ingreso no urgente en los hospitales y valora a la baja, con un 5,32, el elevado número de pacientes que deben compartir habitación en un hospital.
En Atención Primaria, lo peor valorado por los ciudadanos son los tiempos de espera en la sala de consulta (5,52) y lo que se tarda en acceder a las pruebas diagnósticas (5,22). Consiguen un aprobado el tiempo dedicado por los médicos a cada paciente (6,40) y el que tarda el médico en ver al enfermo desde que pide cita (6,22).
Respecto a las listas de espera, el 50,2 por ciento de los encuestados considera que la situación de este problema no ha cambiado, ni para las consultas ni para la hospitalización. Además, el 34 por ciento cree que las autoridades sanitarias no están tomando iniciativas destinadas a mejorar las listas de espera.