En un pleno polémico, los populares denuncian la nula actuación del equipo de gobierno en el caso de Mercasevilla, y estos se defienden arremetiendo contra los populares. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, ya declaró ante la Policía Judicial
El pleno del Ayuntamiento aprobó los presupuestos de este ejercicio, con críticas de la oposición y defensa del gobierno, que quedaron en un segundo plano, cuando los argumentos se centraron en el caso de intento de cobro de comisiones de altos directivos de la confianza del Partido Socialista en Mercasevilla.
Desde los atriles populares, la discusión comenzaba por parte del concejal, Gregorio Serrano, quien tras lamentar que tanto IU como PSOE se escandalizaran cuando se anunció esto, pidió al alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín que "se vaya del Ayuntamiento, y si no lo hace, por lo menos que impida esta continua creación de chiringuitos de sus amigotes".
En defensa del gobierno, salió en primer lugar la delegada de Hacienda, Nieves Hernández, quien aseguró que su partido "hizo todo lo que tenía que hacer", y posteriormente fue el turno del alcalde. Sánchez Monteseirín, describió todos los pasos que dió desde que la Consejería de Empleo le anunció que iba a tomar medidas, incluyendo en su relato, su declaración ante la Policía Judicial, a finales del mes de febrero.
Así, el regidor sevillano, terminó su intervención, y con ella el pleno extraordinario sobre presupuestos, pidiéndole a los populares respeto ante las instituciones judiciales y señalando que el PP está muy "preparado para hacer oposición, pero no para gobernar Sevilla".
Quien también abordó la presunta petición de comisiones, fue el portavoz de Izquierda Unida y vicepresidente Antonio Rodrigo Torrijos. Aunque el concejal popular, Gregorio Serrano, le instó a que tuviera más cuidado "por las cosas de la ciudad, que por Cuba, Venezuela o Vietnam", Rodrigo Torrijos optó por arremeter contra la oposición, sacando a relucir el caso Gürtel y calificando a los populares como "representantes de las cavernas".