Se las prometía felices Jaime Lissavetzky con este nuevo “tsunami gubernamental”, pero son casi las dos de la tarde y no sé cómo y cuánto queda del secretario de lo que nos queda de Estado para lo que nos queda de Deporte.
El Consejo Superior de Deportes pasará a depender directamente del presidente del Gobierno.
Si la guionista de “Manolito Gafotas, la película” y el hermano de “Gabilondo, el periodista” han pasado a ser ministros de Cultura y Educación respectivamente, es posible que Jaime sea vicepresidente y todavía no se hayan enterado los Manolos de “Cuatro”. Me dicen que Zapatero acaba de informar que él asume directamente las competencias del Consejo Superior de Deportes: esto quiere decir que el presidente del Gobierno será, además de presidente, nuevo ministro de Deportes, dejando así a Jaime con dos palmos de narices.
¿Un nuevo impulso para Madrid 2016?... Sí, sí, un impulso pero hacia atrás. No es sólo que el deporte no tenga ministerio propio tal y como le prometió Zapatero a Sánchez Vicario, sino que éste pasa a la nebulosa más absoluta. Viendo la remodelación, no era tan descabellada mi idea inicial de que el hermano de Arancha pasase a dirigir el deporte español. Chicago contra Madrid. Obama contra Z.P… Habrá que ir trabajando para el 2020.