Salamanca, jueves 18 de septiembre de 2008. 8ª de Feria. Casi lleno. Toros de Hnos. García Jiménez, bien presentados. Todos sin picar, resultaron manejables en la muleta. Destacó por enclasado el 2º y encastaditos 3º y 4º. El Juli, saludos tras petición y dos orejas. Miguel Ángel Perera, dos orejas y oreja con petición de la segunda tras aviso. Eduardo Gallo, oreja y oreja con petición de la segunda. Saludó Domingo Siro tras parear al 3º. La terna y el mayoral de la ganadería salieron a hombros a la finalización del festejo.
La economía se hunde, el Gobierno y el ínclito ocupante de la Moncloa mirando para otro lado, los sindicatos calladitos no vaya a ser que… el paro por las nubes y ya se yo qué gremio va a ser el próximo en caer. ¿Se lo digo? Los picadores de toros serán los próximos en sentir la crisis, al tiempo. Seis picotazos, alguno de ellos incluso se podría calificar de refilonazos, así se ha picado esta tarde en Salamanca. Con esta perspectiva, me niego a calificar la bravura de una corrida de los
Otro tema que mercería una reflexión aparte es la de las decisiones presidenciales que se han producido durante esta feria. Y en el último día de corridas de toros (queda un festejos de rejones el domingo) no iba a faltar
Y de entre los diestros destacaremos una importante tarde de El Juli, un nuevo triunfo del enrachado Miguel
La faena de más importancia de la tarde la ha firmado El Juli en el cuarto de
Al sobrero que hizo primero, ya que el titular se partió un cuerno cuando salía por chiqueros, El Juli le fijó con el capote con un precioso saludo a la verónica a pies juntos que ligó a dos más con el compás abierto y una media de remate con mucho gusto. La faena empezó a buen nivel por el lado derecho, pero a medida que el toro fue perdiendo fuelle, el trasteo fue perdiendo en intensidad y ligazón, aunque varios naturales tuvieron gran expresión y dimensión. Faena de buen nivel técnico pero sin levantar el clamor en el tendido.
Otra tarde más el que ha abandonado una plaza de toros ha sido el extremeño Miguel
Tuvo más importancia la faena al quinto, un animal al que le costó seguir los engaños y cuando lo hacía no terminaba de descolgar. Perera ha tirado de mando para empujar al toro hacia adelante, sobre todo por el pitón izquierdo en una nueva demostración de poderío. El final, metido entre los pitones del toro prendió entre el público asistente que acabó ovacionando en pie al extremeño. Un pinchazo antes de una estocada desprendida minimizó el premio en una oreja a pesar de la petición de la segunda.
La papeleta de
Con una oreja en su esportón y con sus compañeros con el pasaporte para abandonar la plaza a hombros en el bolsillo, recibió al sexto en el tercio con una larga, un farol, un ramillete de verónicas que tuvieron el broche de una vibrante media casi en los medios del ruedo. El toro tuvo la molestia de embestir un punto rebrincado, circunstancia que fue puliendo Gallo a base de temple por el lado derecho. Un inoportuno desarme cuando estaba toreando al natural enfrió al respetable que volvió a entrar en la faena con un final de cercanías vibrante. Dejó media pescuecera y obtuvo la oreja que le posibilitaba salir a hombros.