Enrique Lorente, acusado de presuntamente abusar sexualmente de una menor de 16 años, ha comparecido ante los medios de comunicación insistiendo en su inocencia y asegurando que las relaciones sexuales fueron consentidas. Lorente, que permanece en libertad bajo fianza, asegura ser víctima de la alarma social creada por el caso.
El conocido como presunto violador del descampado ha comparecido ante los medios de comunicación para proclamar su inocencia. Enrique Lorente, vecino de Vinaròs, de 29 años, daba la cara para asegurar que las relaciones sexuales que mantuvo el pasado mes de febrero con una menor de Benicarló fueron consentidas y que, en ningún momento, la forzó ni le provocó lesiones, aunque admite que el interior de su vehículo se halló una mancha de sangre. Según él, su detención y posterior ingreso en prisión se debieron a la alarma social que generó el caso.
El presunto violador, que permanece en libertad bajo fianza, asegura sentirse víctima de una campaña de los medios de comunicación contra su persona, a la que se ha unido su expareja, que le ha denunciado por presuntos abusos sexuales a su hija y presunta violencia de género. Lorente asegura que "no he cometido ninguno de estos delitos y no cuento con antecedentes penales".
De momento, este individuo permanece imputado por la presunta violación a la espera que se celebre el juicio, probablemente el próximo mes de junio. Los familiares de la joven presuntamente agredida han organizado una concentración para pedir que se endurezcan las penas penitenciarias para los violadores, que tendrá lugar el viernes 3 de abril, a las 20.30 horas, en las Plaza Constitución de Benicarló.