El incesante aumento de la contenciosidad en las rupturas de pareja daña principalmente a los niños. Salvaguardar su interés y mediar en las negociaciones entre padre y madre por la custodia compartida del menor es primordial. Para abordar este tema, comparecen ante los micrófonos del programa "La Linterna" de Cadena COPE, Guadalupe de la Fuente, presidenta de la Asociación Abuelos Separados De sus nietos, Carlos Caldito, presidente del partido Custodia Compartida, y los magistrados María Sanahuja y Francisco Serrano, ambos defensores de la custodia compartida.
El aumento del conflicto en el seno de las familias tiene en la legislación actual su principal traba, que huye de la custodia compartida y va en contra del interés del menor. En este sentido, el juez Francisco Serrano pone de manifiesto que "la reforma de la ley del 2005 restringe medidas progresistas en favor del menor, que los padres compartan obligaciones y derechos sobre él, una mejor forma para educar a los niños, para facilitar la conciliación de la mujer y su vida laboral".
Una opinión compartida por la también juez María Sanahuja, que denuncia que "hay muchas cuestiones tergiversadas, no deben hacerse sentencias modelo, deben repartirse las obligaciones parentales. Es necesario hacer un traje a medida para cada caso concreto". A lo que añade que muchas veces la Justicia es un tanto machista: "Aunque el padre quiera asumir su responsabilidad la Justicia no le deja y se atribuye la responsabilidad a la madre".
Por otra parte, algo de lo que adolece el sistema judicial español es de los mediadores. La mediación familiar en España no existe, "derivar a las personas en proceso de ruptura a gente experta, para que aprendan de negociar la custodia, buscar la manera de que la gente se divorcie mejor, sería fundamental", sostiene Serrano. "Deberían ser peritos de la mediación familiar, una vez empieza la negociación, que emita informes de quién de los dos es el conflictivo, muchas veces los juces actúan a ciegas porque no tienen documentación, ni tiempo", sostiene Sanahuja.
La manipulación del menor es otro de los puntos preocupantes en las rupturas matrimoniales, cómo estos son utilizados en la negociación. En este sentido, desde la Asociación de Abuelos Separados de sus Nietos, se defiende que "lo primero que debe hacerse es concienciar a la sociedad y que no se utilice a los niños como moneda de cambio, al igual que se han hecho campañas con la violencia de género debería promoverse esto".
Así, resulta urgente reformar la ley, que se imponga la mediación y promocionarla, y concienciar a los padres para no utilizar a los hijos como instrumento negociador.