La Base de Apoyo Avanzado de Herat –donde están desplegados más de 500 militares españoles- ha sufrido al menos cuatro ataques en los últimos meses. En varias ocasiones los talibanes han lanzado contra la base cohetes, que han caído a muy pocos metros de la instalación militar.
Tan cerca han caído que han causado daños en los Corimex, los contenedores que sirven como habitáculos a los militares; daños en ventanas y en los aparatos de aire acondicionado.
Uno de los proyectiles hizo impacto a muy poca distancia y la tierra que salió despedida por la explosión fue a parar a una pizzería que se encuentra dentro del recinto. Otros dos cohetes no llegaron a estallar; uno se quedó enganchado en la valla de la base, y otro cayó en el aeropuerto anexo, no lejos de la torre de control.
Además, según han informado a la COPE fuentes militares, desde Herat se envía cada siete días munición al PRT, el equipo de reconstrucción provincial, de ‘Qala i Naw’. El motivo es que los militares destacados en ‘Qala i Naw’ agotan todas las semanas la munición por los tiroteos continuos con los talibanes. Los militares que han regresado a España tras el último relevo lo han hecho 'muy quemados' y con pocas ganas de volver a Afganistán.