Todos los dispositivos antiterroristas y de inteligencia trabajan 24 horas sobre 24 pendientes del más mínimo movimiento de los secuestradores. Especial atención merecen estos días de Navidad, pero muy singularmente entre el 20 y el 24 de diciembre, según fuentes de la seguridad del Estado al tanto del proceso.
Los terroristas podrían utilizar estas fechas en torno a Nochebuena, una celebración cristiana, para dar una vuelta de tuerca más en sus demandas. Fuentes próximas a la investigación aseguran que el nuevo “panfleto propagandístico” que hagan público vendrá acompañado previsiblemente por las fotos de los secuestrados. Será un documento especialmente impactante para sus familiares y la opinión pública en general: se espera que la mujer aparezca con la cara tapada, en aplicación de la ley islámica que ya advirtieron los terroristas en su anterior comunicación que se aplicará a los rehenes. Ellos, los hombres, a cara descubierta y posiblemente escoltados por muyahidines armados con fusiles kalasnikov.
Fuentes policiales advierten que los islamistas no expondrán por escrito todas sus demandas y menos públicamente. Varios de los detalles importantes de esas peticiones y de su gestión quedarán recogidas solo en el ámbito discreto de la negociación. Incluso es probable que España conozca esas peticiones antes de hacerse públicas. En este momento se da por hecho que “habrá una primera petición esencialmente de tipo político relacionada con lo que ellos llaman Al-Andalus, la salida de Ceuta y Melilla, la liberación de presos o la retirada de nuestras tropas de lugares como Afganistán”. Y también un fuerte rescate económico, fundamental para la financiación del grupo terrorista.