ESPAÑA. Estados Unidos ofreció al rey Juan Carlos sus tropas en Europa para defender España durante el transcurso del golpe de Estado del 23-F. Así lo revela “Tejero Connection”, un reportaje publicado en la revista Vanity Fair que analiza el papel de EE. UU en aquel acontecimiento.
En un amplio reportaje publicado en la revista ‘Vanity Fair’, el entonces embajador norteamericano en España, Terence Todman, explica que estuvo en contacto aquella noche con la Casa Real y que informó al Rey de que sus unidades en Europa podrían intervenir en España si el Monarca lo consideraba necesario.
Según el reportaje, que muestra el papel desempeñado por la Administración norteamericana aquel día, tres meses antes de la asonada el Rey informó al embajador de los rumores sobre un posible golpe de Estado y le confesó su “pesimismo” por la “ineficacia” del presidente Adolfo Suárez. Aunque, según revela un cable de la Casa Blanca, no veía “ninguna alternativa a él en el horizonte”.
En el mismo reportaje, el entonces jefe de la CIA en España, Ronald Estes, desvela que había informado puntualmente a la Casa Real sobre los planes golpistas en marcha. Vigilar un posible levantamiento militar era, según explica el ex agente, una de las principales misiones de la agencia norteamericana en España durante la Transición, además de intentar “infiltrarse y neutralizar” a la banda terrorista ETA.
De acuerdo con el relato de los hechos que hizo el teniente coronel Antonio Tejero durante el juicio por el 23-F, los norteamericanos habrían tenido pleno conocimiento de la operación que se iba a llevar a cabo y habrían dado su aprobación. Incluso, según han publicado numerosos libros y artículos desde entonces, habrían puesto en alerta sus bases militares en la Península (Torrejón, Rota, Zaragoza y Morón) días antes de la asonada.
Sin embargo, los responsables de la Administración Reagan en España durante aquellos días desmienten esta información, niegan que las bases estuvieran en alerta -lo que confirmaría el conocimiento previo- y destacan que apoyaron al Rey en todo momento porque un golpe militar hubiera impedido el proceso de entrada de España en la OTAN, objetivo prioritario en su política bilateral con nuestro país.