Al acto asisten las principales autoridades institucionales y los representantes de las principales fuerzas políticas, salvo los nacionalistas del PNV, BNG y Na-Bai y los republicanos de ERC, es decir, los aliados del Gobierno de Zapatero. El presidente ha hablado sobre la Constitución evitando hablar, por supuesto, del polémico Estatuto catalán, lo que no ha hecho el presidente del Congreso, José Bono. Destaca que la Constitución del 78 enseñó al discrepante no hay que "ridiculizarlo ni condenarlo, sino pactar con él, y que ni el sexo, la religión, el lugar de nacimiento o la historia podría ser razón de privilegio".
La Constitución celebra su XXXI aniversario con la encrucijada que la ha situado el nuevo Estatuto catalán y el tribunal encargado hace más de tres años de interpretarlo. El discuro llevado a cabo por el presidente del Congreso, José Bono, no ha sido ajeno a ello, y ante el presidente catalán José Montilla y la presidenta del Constitucional, María Emilia Casas, ha marcado los límites de las reglas del juego: "La Constitución señala los límites, que nunca son una restricción, al contrario, constituyen una garantía, la de las reglas del juego, un juego que para ser limpio exige respeto al árbitro y sometimiento a las reglas y no hay regla ni norma que valga si está en contra de la Norma Suprema, aquella que el presidente del Tribunal Constitucional formuló de manera sencilla y clara, para que se entendiera: el todo por encima de las partes".
José Bono ha recordado que España es uno de los países más descentralizados del mundo y eso es posible gracias a la fortaleza de la Carga Magna, sin embargo, ha añadido, su flexibilidad no es infinita. Por último ha añadido un mensaje más: si la sociedad pone distancia de sus políticos, la culpa siempre es de estos últimos.
Al acto asisten las principales autoridades institucionales y los representantes de las principales fuerzas políticas, salvo los nacionalistas del PNV, BNG y Na-Bai y los republicanos de ERC, es decir, los aliados del Gobierno de Zapatero. Entre los asistentes a la recepción están el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez, Zapatero, varios miembros del Gobierno, la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, el del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y Tribunal Supremo, Carlos Dívar, el jefe de la oposición, Mariano Rajoy, y varios presidentes autonómicos.
También han acudido el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, el de Castilla-La Mancha, José María Barreda y el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho o el director del CNI, general Félix Sanz Roldán, junto a diputados y senadores.