Prohíbe alegaciones nutricionales, a no ser que sean "objetivas, comprensibles y científicamente fundamentadas", ni declaraciones de propiedades saludables, para asegurar que los agricultores no pagan por "características inexistentes".
La Comisión Europea adoptó ayer un Reglamento sobre la comercialización y utilización de piensos cuyo principal objetivo es impulsar la innovación en la industria de piensos y reforzar la competitividad del sector ganadero de la Unión Europea, manteniendo al mismo tiempo un nivel alto de protección de los animales y los ciudadanos.
Según expone, se trata de que las normas de etiquetado para los piensos se alineen con las de los alimentos para consumo humano. Entre los requisitos, se sustituye el de concretar el porcentaje de las materias primas de las que están compuestos por la obligación de indicar los ingredientes en orden decreciente de peso. Asimismo, sí se hace hincapié en la presencia de una materia prima, el peso debe aparecer en su porcentaje exacto. Leer noticia completa....