Los ministros de Economía de la Unión Europea celebrarán este viernes una reunión extraordinaria en la que discutirán, a petición de Alemania, cómo endurecer las sanciones contra los países que superen los límites de déficit y de deuda que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). El objetivo es evitar que se repita una nueva crisis de endeudamiento como la de Grecia.
El refuerzo de los castigos contra los Estados que no respeten la disciplina fiscal es la contrapartida que ha exigido la canciller alemana, Angela Merkel, para aceptar la creación de un fondo de rescate dotado con 750.000 millones de euros. Este fondo tiene como objetivo asistir a países de la eurozona con problemas para refinanciar su deuda y pretende evitar que la crisis griega se contagie a España y Portugal y amenace la supervivencia de la moneda única.
De hecho, el ministro de Economía alemán, Wolfgang Schuble, presentará a sus colegas la lista de sanciones que quiere imponer Berlín a los incumplidores. Alemania exige que todos los países de la eurozona se comprometan a trasladar a sus legislaciones nacionales las reglas del Pacto de Estabilidad. También pretende que se castigue a los Estados que no respeten el Pacto con la congelación de las ayudas europeas y, en los casos más graves, con la suspensión durante un año del derecho de voto en los Consejos de ministros de la UE.
Finalmente, Schuble propone un procedimiento de quiebra controlada para los países con más problemas. Algunas de estas medidas exigirían un cambio de los Tratados, algo que el resto de los Gobiernos de la UE rechaza.
El encuentro se celebrará en un ambiente tenso por la decisión unilateral de Berlín de prohibir determinadas operaciones especulativas con acciones y con bonos, sin haber avisado al resto de socios. Tanto la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, como la ministra de Economía francesa, Christine Lagarde criticaron esta actuación, que provocó una caída de las bolsas. Por su parte, el comisario de Mercado Interior, Michel Barnier, aseguró que una acción coordinada europea resultaría más eficaz y pidió que la cuestión se abordara en la reunión de este viernes.
Además de las exigencias de Berlín, los ministros de Economía de la UE tendrán sobre la mesa los planes de la Comisión para mejorar la coordinación de políticas económicas. Las ideas del comisario de Asuntos Económicos, Olli Rhen, son menos extremas que las de Alemania y no exigen una reforma de los Tratados. Pero la iniciativa más novedosa, que la UE revise las grandes líneas de los presupuestos antes de que se aprueben en los parlamentos nacionales, ya ha suscitado reticencias por parte de Reino Unido o la propia Alemania.