La filial española del banco especializado en el crédito hipotecario anotó pérdidas de 7.579 millones hasta junio. La compra de Halifax Bank of Scotland por parte del Lloyds, anunciada a finales del pasado año en el Reino Unido, supondrá un mazazo para la plantilla del grupo en España. La empresa tiene la intención de despedir a 216 empleados de los 560 que trabajan en estas dos entidades y en el Bank of Scotland, que pertence al grupo Halifax.
Los representantes de la empresa y los sindicatos volvieron a reunirse ayer, aunque la jornada se empleó en la discusión de los estados contables. La empresa advierte de la delicada situación financiera, que “exige una reestructuración profunda“, con cambio de modelo de negocio y una reducción del número de oficinas. El grupo Lloyds planea el cierre de 23 de sus 52 sucursales.
El maridaje entre Lloyds y Halifax, dos colosos bancarios del Reino Unido, ha supuesto el nacimiento de un grupo con 3.000 sucursales, 142.000 empleados, casi 40 millones de clientes y más de un billón de libras esterlinas en activos. Es una entidad equivalente al Santander.
Negocio
Pero el motivo que ha permitido al Lloyds la compra del Halifax es lo que ahora supone un obstáculo para la entidad resultante. En España, el Halifax ha registrado unas pérdidas de 7.579 millones de euros al cierre del primer semestre del año. El lastre de Halifax es la naturaleza de un negocio centrado en la actividad de préstamo de dinero para vivienda. Esto es lo que ha colocado a la filial española en esta situación de pérdidas.
Los sindicatos se niegan a aceptar la que les viene encima. Se aferran a que la empresa firme un protocolo de mantenimiento del empleo, aún cuando la dirección ha puesto ya sobre el tapete el lanzamiento del expediente de regulación de empleo (ERE).
Las críticas subidas de tono ya han hecho acto de presencia. Muchos critican el pago de indemnizaciones millonarias por parte de del Lloyds TSB a comienzos de esta década por el despido fulminante de toda la cúpula directiva de entonces.
Cien años
google_protectAndRun("render_ads.js::google_render_ad", google_handleError, google_render_ad);Lloyds lleva presente en el mercado español desde el año 1916. La prestación de servicios bancarios por parte de Halifax no se remonta excesivamente lejos en el tiempo, al datar de 1993. El Bank of Scotland es la entidad más bisoña y su actividad en España comenzó en el año 2002.
La empresa argumenta la necesidad de proceder al ajuste de plantilla debido a las “fuertes pérdidas” registradas por ambas instituciones financieras en los últimos años, la falta de rentabilidad de la mayoría de las oficinas y la negativa rentabilidad de una mayoría de las sucursales, así como la duplicidad de oficinas en ciertas áreas geográficas. Las negociaciones están siendo llevadas a cabo por Roland Bourgeois, el director general del Grupo Lloyds en España, por parte de la empresa.
Por su parte, fuentes sindicales aseguran que la cifra de pérdidas facilitada por la empresa “se contradice con las felicitaciones realizadas por la dirección general de Londres por haber alcanzado los resultados previstos, con una antelación de tres años sobre dicha previsión”.
El banco hipotecario será el absorbente en el mercado español
Aunque Lloyds es la entidad absorbente en el proceso de fusión con Halifax, el banco hipotecario británico se convertirá en la entidad absorbente en el mercado español. “Son el Banco de España y la normativa europea los que exigen que la banca al por menor se documente bajo una subsidiaria o sociedad anónima del país en el que está instalada”, aseguran fuentes sindicales.
Por otro lado, la banca corporativa se va a desgajar de la sociedad resultante de la fusión de ambos bancos británicos, y se va a mantener en la sucursal de Lloyds TSB. En el Reino Unido, el grupo bancario resultante cuenta con una posición estratégica en cuanto al negocio del préstamo hipotecario, ya que maneja aproximadamente un tercio de los préstamos hipotecarios suscritos en el país.
El Lloyds realizó la adquisición del Halifax por un importe global de 12.200 millones de libras esterlinas en el mes de diciembre del pasado año.