La Comunidad de Madrid sigue manteniendo el pulso al Gobierno central. Lo último ha sido aprobar este mediodía un conjunto de normas que vana a suprimir todas las trabas al comercio, al turismo y a las actividades relacionadas con la industria y la energía. Con esta reforma se va a permitir por ejemplo abrir centros comerciales en la región sin licencia autonómica, bastará con la del ayuntamiento donde se vaya a ubicar. Además, las gasolineras no tendrán que estar distanciadas unas de otras en 10 kilómetros y montar un hotel o una casa rural no requerirá la autorización del gobierno regional.
La Comunidad de Madrid liberalizará el turismo y la hostelería para potenciar el sector, clave de la economía de la región, eliminando las autorizaciones de clasificación por una comunicación o una declaración responsable que facilitará la creación de nuevos alojamientos hoteleros y establecimientos de restauración.
Dentro de un paquete de medias que contempla suprimir 70 normas autonómicas para dar desarrollo a la Ley de Medidas Liberalizadoras y de Apoyo a la Empresa madrileña, quienes están interesados en abrir instalaciones hosteleras o casa rurales podrán ahorrarse trámites de hasta seis meses.
Las agencias de viajes también se beneficiarán, pues se elimina el requisito de estar en posesión del título licencia para el ejercicio de la actividad, que también será sustituida por una comunicación responsable, lo que evita demoras y costes innecesarios en la implantación de este tipo de empresas en la región.
Otra de las prohibiciones que se levantarán en la nueva normativa es la de que los restaurantes y bares de los hoteles no tengan acceso directo a la calle. A partir de ahora, estos locales podrán atender a todo tipo de clientes y además podrán tener terrazas.
Así lo ha anunciado el vicepresidente y portavoz, Ignacio González, quien ha indicado que la puesta en marcha de esta normativa, que ahora será remitida al Consejo Económico y Social (CES) para su análisis, podría crear 20.000 puestos de trabajo y permitiría el crecimiento adicional de la economía madrileña en 6 décimas del Producto Interior Bruto (PIB).
En concreto, el Ejecutivo regional pretende simplificar los trámites administrativos, agilizar el proceso para la creación de nuevas empresas en sectores clave para el desarrollo de la región como el comercio, el turismo, el sector servicios y el mercado industrial y energético.
El texto da cumplimiento a la Directiva de Servicios Europea, que ha de estar traspuesta antes de final de año. El vicepresidente indicó que la directiva es una "magnífica oportunidad" para impulsar las reformas que permitan dinamizar la actividad económica, especialmente en un momento de crisis. Por ello, dijo que el Ejecutivo central "tiene la obligación, como el resto de los gobiernos europeos, de transponer" la norma.