Los controladores aéreos han pasado al contraataque después de que José Blanco les haya bajado el sueldo. Ahora denuncian presiones y acusan al ministro de Fomento de ser el primo de Zumosol.
Los controladores aéreos aseguran que AENA y el ministro de Fomento quieren tocar las narices. Por ello, por una parte apelan a su profesionalidad y por otra, les ponen encima una espada de Damocles en forma de expediente o despido. Rafael López, secretario de comunicación de USCA (Unión Sindical de Controladores Aéreos), lamenta el grado de coacción o intimidación que se está ejerciendo en base a un Decreto Ley, y ha hecho una advertencia: "todo aquello que afecta a nuestro trabajo, afecta a la seguridad".
Respecto a la voluntad de AENA de reabrir las negociaciones, López declara: "no sabemos qué nos quieren contar tras romper unilateralmente una mesa de negociación y entonces, cuando ha llegado el primo de Zumosol, entonces sí se quiere sentar a negociar".
Un ejemplo de ello fue la situación que se vivió el domingo en Barajas con un vuelo de calibración que se realizó en el momento más inoportuno creando tensión en los controladores y un caos espeluznante, según los pilotos, decisión que fue tomada, según los controladores, sin criterio especializado.