La primera entidad financiera de Ecuador prepara su proyecto para el mercado bancario español con el objetivo de abordar al 40 % de la colonia ecuatoriana en España, otros colectivos inmigrantes y españoles mayores de 55 años.
A la espera de obtener la ficha bancaria que le permita actuar en la Península, el Banco Pichincha está muy cerca de erigirse en una alternativa sólida para la población inmigrante de nuestro país, avalado por su trayectoria en diversos países andinos.
De momento, cuenta con un Plan de actuación consistente en captar a 200.000 ecuatorianos residentes en España, así como a otros colectivos sudamericanos y a españoles mayores de 55 años. Tal y como afirma Alejandro Castilla, director del proyecto, “existe un vacío en estos estratos que queremos y podemos llenar, sin descartar al público español”.
Pese a que el envío de remesas a otros países ha caído un 17 % , Castilla se muestra optimista y confía en que la población ecuatoriana se recupere rápidamente gracias a ser uno de los colectivos más asentados en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia y Lorca.
Frente al riesgo que supone implantar un banco en un momento tan delicado, desde el Banco Pichincha creen que es una etapa idónea, “cuando tiene que surgir un valor añadido y aflorar la creatividad y la imaginación”. De hecho, el objetivo contempla establecer 30 oficinas en diferentas localizaciones y contar con una plantilla de 150 trabajadores, todos de origen sudamericano.
“El recorrido sería similar al del Banco Santander en Argentina, que ha conseguido captar al 40 % de españoles en ciudades como Buenos Aires”, aclara Castilla, quien promete un trato cercano “porque en momentos de crisis, la gente busca sentirse querida, desea recibir un trato dulce y amable que tanto se echa en falta”.