Los ministros de Finanzas de la Eurozona decidieron el domingo en Bruselas "activar" un plan de ayuda financiera sin precedentes para Grecia de 110.000 millones de euros, cofinanciado por el FMI,ha anunciado el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker. Este domingo, el primer ministro griego, George Papandreu, ha dado a conocer la puesta en marcha del plan de rescate acordado ayer sábado con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional. Papandreu ha comenzado el consejo señalando que el acuerdo provocará grandes sacrificios a los ciudadanos. Sacrificios duros pero necesarios que evitarán que Grecia caiga en la quiebra internacional, lo que ha definido como la única línea roja de su Gobierno.
El Gobierno de Papandreu tendrá que recortar drásticamente el gasto público
Los ministros de Finanzas de la Eurozona han decidido este domingo en Bruselas "activar" un plan de ayuda financiera sin precedentes para Grecia de 110.000 millones de euros, a lo largo de tres años, cofinanciado por el FMI, tal y como ha anunciado el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.
"Hemos decidido activar el plan de apoyo a Grecia", ha informado el jefe de los ministros de Finanzas al termino de la reunión.
Los países que comparten el euro aportarán, en forma de préstamos bilaterales, 80.000 millones de euros, de los cuales 30.000 millones de euros serán entregados durante 2010, mientras que el resto correrá a cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Juncker ha anunciado también que los jefes de Estado y de gobierno de la Eurozona se reunirán el próximo viernes en Bruselas para confirmar la activación del plan y preparar las primeras transferencias de dinero.
Esta tarde, ha tenido lugar en Bruselas una reunión extraordinaria de los titulares de Finanzas de la zona euro para poner en marcha las ayudas prometidas a Atenas. En este encuentro la Comisión Europea ha informado a los 16 Estados que comparten la moneda única del contenido del programa de ajuste fiscal y reformas que se ha comprometido a aplicar Grecia para beneficiarse de esta ayuda de los países de la eurozona y del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El gobierno griego se reunió esta mañana para aprobar las medidas pactadas con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, que permitirán al país pagar o refinanciar su deuda en los mercados internacionales.
El primer ministro George Papandréu ha comparecido para explicar este acuerdo que permitirá reducir el déficit del Producto Interior Bruto heleno del 13’6 por ciento del año pasado a un 3’6 por ciento en el 2014.
A la entrada de este Consejo de Ministros extraordinario, Papandreu ha dicho que la única línea roja del Ejecutivo ahora mismo es evitar la bancarrota y que el acuerdo al que han llegado para activar una ayuda financiera prevé "grandes sacrificios" para los griegos. "Con nuestras decisiones los ciudadanos sufrirán grandes sacrificios, lo que no es una decisión agradable", pero, según ha señalado el primer ministro griego, "nos darán el espacio para respirar y el tiempo necesario para realizar grandes cambios".
"Hace unos días pedimos su activación y hoy ratificamos el acuerdo, un paquete de medidas de apoyo sin precedentes para un esfuerzo sin precedentes del pueblo griego", ha afirmado Papandreu.
El primer ministro ha reconocido que este acuerdo no tiene precedentes en el mundo pero no ha precisado cuál va a ser la cantidad que van a recibir las arcas griegas de los organismos internacionales. Y ha sorprendido al anunciar que las medidas de austeridad van a apuntar a los funcionarios y las jubilaciones del sector público para dejar de lado el sector privado, porque todas las filtraciones apuntaban a que ambos iban a verse afectados. Angela Merkel ha dicho en la prensa alemana que la crisis griega debe servir de advertencia a España, Portugal e Irlanda, aunque reconoce que la situación de estos tres países es mucho mejor que la de Grecia.
Por su parte, el ministro de Finanzas heleno, Yorgos Papacostantínu, ha asegurado que Grecia situará su déficit público por debajo del 3% en 2014 con el duro plan de austeridad acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Unión Europea (UE).
"El programa implica un esfuerzo fiscal de 11 puntos del PIB, o sea, 30.000 millones de euros en tres años -hasta 2013-, en adición a lo anunciado en el programa económico para 2010", ha explicado el ministro sobre el ahorro que acometerá el Gobierno.
Los cerca de 120.000 millones de euros que recibirá Grecia obligarán a reducir el sueldo de los funcionarios, congelar los salarios del sector privado durante tres años, frenar las contrataciones públicas, recortar de 14 a 12 pagas las pensiones superiores a los 600 euros y subir los impuestos: un 10 por ciento alcohol, tabaco y gasolina; y otros dos puntos el IVA, que se situará en el 23 por ciento cuando al comenzar el año era del 19 por ciento. El gobierno calcula que estas medidas ahorrarán al erario público unos 11.900 millones de euros, tan sólo un 40% de los 28.800 millones que necesita el país para salir del problema.
El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, cifró este miércoles el total en 120.000 millones de euros durante una reunión con parlamentarios alemanes. De esta cantidad, corresponderían a la eurozona alrededor de 80.000 millones, según la estimación del presidente del Bundesbank, Axel Weber.
El mecanismo de rescate de Grecia consiste en préstamos bilaterales de los países de la eurozona por valor de 30.000 millones de euros el primer año a un tipo de interés que rondará el 5% . España aportará 3.675 millones de euros. Por su parte, el FMI destinará otros 15.000 millones para ayudar a Grecia. El Gobierno de Atenas reclamó su activación el pasado viernes.