A pesar del comunicado emitido por la ministra Garmendia negando la disminución de ayudas al Plan Nacional de Investigación, Desarrollo e Innovación, en la comunidad científica ha despertado un profundo malestar el proyecto de Presupuestos del Estado para 2010.
Los presupuestos presentados esta semana por el Gobierno prevén una pérdida de un 15% en gastos no financieros para el ministerio de Ciencia e Inovación. En el balance global de, Investigación, Desarrollo e Innovación que incluye actuaciones de varios ministerios se contempla una reducción del 3,1% .
Una reducción que ha hecho saltar las alarmas entre los científicos españoles que ven como el camino emprendido hace unos años puede verse seriamente afectado.
Como "desastre para el futuro del país", "un frenazo en el camino emprendido" y "un varapalo para la competitividad del sector", así ha valorado buena parte de la comunidad científica la decisión del gobierno de recortar la inversión para la investigación.
En declaraciones a cope.es, César Nombela, catedrático de Microbiología y ex presidente del CSIC ha asegurado que el recorte para la investigación es una de las noticias más negativas en relación con el proyecto de Presupuestos Generales del Estado.
"No abogamos -asegura Nombela- por un incremento del gasto público, ya insostenible con el déficit que se arrastra, sino por una adacuada selcción de prioridades".
El que fuera presidente del CSIC cree que se debe recortar el gasto improductivo, "a nadie se le oculta que hay ministerios innecesarios, como Igualdad o Vivienda, y que otros se prodría refundir, como Ciencia e Innovación con Industria. Pero, recortar en investigación y desarrollo, cuando la única apuesta razonable para España es la creación de conocimiento y tecnología, resulta lamentable".
No es cierto -señala- que en la legislatura pasada se haya duplicado el presupuesto de I D, "los incrementos reales (si se deja aparte el capítulo de préstamos) fueron similares a los de la legislatura anterior, un 12-15% anual, lo que estaría muy bien para Alemania pero que es insuficiente para España". Así lo prueba el que nuestra inversión actual esté en el 1,27% del PIB, muy lejos del prometido 2% que se habría de alcanzar en 2008.
Por ello, concluye César Nombela, "no se puede dar por hecho que nuestro sistema científico-técnico sea capaz de soportar un recorte sin resentirse". Hace años que en situaciones de austeridad, en las que fue imperativo reducir el gasto público, la I D se mantuvo, como ocurrió en 1997 cuando el cumplimiento de Maastrich dió lugar a una fuerte reducción del presupuesto público.
El presidente de la Federación Española de Jóvenes Investigadores-Precarios, Felipe Martínez Pastor, duda de la promesa de la ministra Garmendia, en torno a la permanencia de las becas y contratos. "No nos parece probable que sea como dice el Ministerio, que este recorte presupuestario no va a afectar a la convocatoria de becas y contratos", asegura Felipe Martínez quien, por otro lado, no descarta la convocatoria de movilizaciones.
Además, según Martínez Pastor, "muchos de los proyectos de investigación, que engloban a muchos investigadores, no recibirán más financiación se terminarán y muchas líneas de investigación se quedarán paradas". "Dentro de unos años se percibirá un bajón en los investigadores de España en una carrera que de por sí es dura. Es un poco la intención de estos otros países porque han entendido que a medio y largo plazo les va a ayudar a salir de la crisis".
Desde algunos sectores más pesimistas no se descarta tampoco la salida de investigadores españoles para trabajar fuera de nuestras fronteras sin recortes presupuestarios.
Esta misma semana Mariano Barbacid anunciaba su cese en la dirección del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) para, según señaló, concentrarse en el trabajo de laboratorio. Una decisión que, sin embargo, según se señalaba desde el CNIO nada tiene que ver con la reducción de los presupuestos para el centro.
El presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Rafael Rodrigo, ha querido garantizar la operatividad de la ciencia que se realiza en la institución y ha asegurado que suplirá con recursos propios el recorte previsto por el Ministerio aunque ha puntualizado que la situación no puede prolongarse más allá de 2010 y entonces su presupuesto debe volver a crecer.
La esperanza para parte de la comunidad científica reside ahora en que los grupos políticos puedan introducir enmiendas y corregir los recortes de presupuesto en investigación durante el trámite parlamentario, tampoco descartan que una parte del Fondo de Economía Sostenible se dedique a Investigación y Desarrollo.