Desde el viernes ya se vió que los Red Bull iban en otro mundo, y tanto en los libres de este sábado como en la clasificación se ha confirmado. Sebastian Vettel ha conseguido un estratosférico tiempo de 1:18.773, cuatro décimas mejor que el único que podía batirle: su propio compañero Mark Webber. Mayor ha sido la diferencia con Fernando Alonso, el único que ha podido acercársele a ellos, y eso que se ha quedado a casi un segundo. La única ventaja que puede tener el español sobre Webber, para al menos luchar por el segundo, es que al partir por la zona limpia tiene una ventaja mucho mayor que en otros trazados.
Es la cuarta vez que se ha repetido la foto de Vettel, Webber y Alonso en este orden (Australia, China, Gran Bretaña y ahora en Hungría). Otro dato a tener en cuenta, estadísticamente, es que a Vettel no se le da bien partir desde la pole: ha salido este año primero en cinco ocasiones y sólo ha ganado una carrera desde ahí, la del GP de Europa en Valencia. Alonso avisó en la rueda de prensa posterior que todo lo apostará a la salida y a la estrategia, ya que en un trazado de las características del Hungaroring hace imposible que se pueda adelantar.
Por otro lado, resultado positivo para Pedro de la Rosa, que entró en la Q3 y clasificó en novena posición (su mejor salida este año), pero no tanto para Jaime Alguersuari, que volvió a ser vencido por su compañero, Sebastian Buemi, y partirá en 17ª posición.
Tampoco han ido las cosas demasiado bien a los dos líderes de la clasificación, los McLaren. Pese a que Lewis Hamilton hizo quinto por detrás de Felipe Massa, el resultado de Jenson Button este sábado fue mucho peor: undécimo. Los problemas en el equipo de Woking, no obstante, benefician y mucho a Fernando Alonso y a los pilotos Red Bull de cara al campeonato.