El día anterior había realizado un gran esfuerzo eliminando a la potente Croacia tras prórroga y penalties.
Empezó el partido sereno, con un Marc Minguell que iba a abrir pronto la lata rumana (0-1). Empató Diaconu y posteriormente el corpulento Radu para el 2-2, pero Marc Minguell encontró cómodas posiciones de tiro para su lanzamiento en cuatro metros. Fruto de ello fueron dos goles más suyos que pusieron a España con un pequeña brecha (2-4), mantenida por Busia primero y por Molina después (3-5).
La renta de dos se esfumó al final del tercer cuarto ya que Chioveanu primero, y Radu en dos metros después, pusieron el 5-5 en el marcador que a 34 segundos no pudo romper, desde el punto de penalti, un Molina que mandó el balón al travesaño.
Marc Minguell volvió a castigar en superioridad la meta de Stoenescu y, pese a que Guiman con dos goles quiso forzar la máquina rumana, dos goles de Perrone y Minguel pusieron por delante a los españoles (7-8) a un minuto, pero Radu remató junto al palo el empate a 8. Marc Minguell, a cinco segundos, vio la portería y anotó el gol del triunfo.