Una vez más, el fútbol vuelve a verse envuelto por asuntos que nada tienen que ver con lo estrictamente deportivo. En la final de la pasada Copa Confederaciones, los futbolistas brasileños liderados por Kaká rezaron juntos tras imponerse en la final a Estados Unidos. Eso provocó las quejas del presidente de la Federación de Dinamarca, Jim Stjerne Hansen, quién aseguró entonces que "la religión no tiene sitio en el fútbol". Ahora, la FIFA se estaría planteando prohibir las manifestaciones religiosas de cara al Mundial que tendrá lugar en Sudáfrica en 2010.
Durante la celebración de la Copa Confederaciones, varios futbolistas brasileños como acostumbran cada vez que ganan un campeonato, se reunieron en el centro del campo para agradecer en oración, incluso algunos mostraron mensajes con frases cristianas de agradecimiento a Dios. “El gesto de los brasileños es inaceptable” fueron las palabras de sentencia del presidente de la Federación Danesa de Fútbol, Jim Stjerne Hansen, quien fue primero en desatar las criticas.
Añadió entonces que a su juicio: “la expresión de fervor religioso de los brasileños duró demasiado tiempo” haciendo esto “una confusión entre la religión y el deporte”. Fueron las palabras que decían la carta que remitió a la FIFA. Por su parte Josep Blatter parecío "comulgar" con esta idea y advirtió a la "canarinha" para que no volviera a repetirse "el incidente". Blatter envió entonces una "severa advertencia" a Brasil, un país con 125 millones de católicos, que ya había sido advertido por el mismo motivo tras conquistar el Mundial 2002, en Japón.
El propósito que alega la FIFA a la hora de plantearse prohibir las manifestaciones religiosas de cara al mundial de Sudáfrica de 2010 no es otro que evitar problemas. Pero, lo que por el momento es solo una advertencia ha ido dirigida unicamente contra el Vaticano. Eddio Constantini, el presidente de la Fundación Juan Pablo II, ha señalado que "Blatter y la federación de Dinamarca se equivocan. Es un error vaciar el fútbol de los valores éticos que la fe cristiana y la Iglesia católica defienden desde hace siglos. Espero que lo reconsideren". "Sólo una revolución capaz de formar atletas y hombres podrá restituir al deporte el significado auténtico que violencia, dopaje, racismo y dinero amenazan con quitarle", añade Constantini en un comunicado.
Al parecer, la FIFA no sólo estudia prohibir los rezos, sino que también se plantea evitar que los jugadores luzcan camisetas con mensajes religiosos."Yo creo en Jesús" es la leyenda que se pudo leer en las camisetas de todos los jugadores brasileños, liderados por Kaká, tras conquistar su último título, el pasado junio en Suráfrica tras ganar a los Estados Unidos.
A pesar de que por el momento la medida solo ha tenido repercusiones en la religión católica, la FIFA, no sólo se plantea reprimir las manifestaciones cristianas, sino que la medida afectará a todas las confesiones y credos. Los futbolistas musulmanes tampoco podrán rezar en los estadios de Suráfrica si la medida prospera en el próximo Mundial. Parece obvio que los musulmanes tampoco se lo va a poner fácil a Blatter y a la FIFA si finalmente les impiden manifestar publicamente su fe. Y es que los jugadores, sea cual sea su credo, no parecen estar dispuestos a reprimir sus creencias religiosas.