El jugador del Rayo chocó contra un coche policial camuflado y se dio a la fuga.
El jugador brasileño del Rayo Pedro Botelho fue detenido en la madrugada del domingo al lunes por la Policía Municipal de Madrid tras dar positivo en un control de alcoholemia.
Los hechos ocurrieron al filo de las 5:30 de la madrugada, cuando Botelho, tras salir de una céntrica discoteca de Madrid, en un semáforo en la calle Goya se le fue el embrague de su coche, un Porsche Panamera, y chocó con la parte trasera de un vehículo camuflado de la Policía. Botelho, tras chocar, pegó un volantazo por la izquierda y se dio a la fuga. Minutos más tarde, el jugador fue interceptado por agentes municipales en el Paseo del Prado, antes de llegar a Atocha. Allí, fue sometido a un control de alcoholemia donde dio positivo con unas tasas de 0.54, más del doble de lo permitido. Los agentes procedieron a la detención del futbolista que fue conducido a la comisaría de Legazpi. Hasta allí se personaron el abogado y el agente del jugador. La policía tomó declaración y Botelho no abandonó dependencias policiales hasta las 13.30 horas de la tarde del lunes por lo que no se presentó al entrenamiento de su equipo programado a las 11.00 en la Ciudad Deportiva del Rayo.
Lo más grave es que Botelho no cuenta con permiso para conducir en España y sólo su novia tiene un permiso para llevar su coche. En el momento de la detención, iba acompañado de un amigo y según hemos podido saber la defensa del propio jugador ha justificado ante la Policía que el que conducía el coche no era Botelho. Ahora el Ministerio Fiscal decidirá la sanción que se le impone. Posiblemente una fuerte multa económica y retirada del carnet 1 año si en un futuro decide sacárselo.
El jugador, en declaraciones a Deportes Cope, ha querido pedir perdón a la afición del Rayo y ha explicado su versión argumentando que no se dio cuenta cuando que impactó con el otro coche.
Botelho en la actualidad se encuentra prácticamente apartado en el Rayo y el club le está buscando una salida. El equipo que suena con más fuerza como futurible es el Levante