Los Saints de Nueva Orleans derrotaron a los Colts de Indianapolis por 31- 17 en la XLIV final del Super Bowl, la gran cita del deporte estadounidense que tuvo lugar ayer en la ciudad estadounidense de Miami. Al final venció el equipo -a priori- más débil y con menos posibilidades (es la primera vez que llegan a una final por cuatro de Indianapolis).
Nueva Orleans enloquece con la Super Bowl
Indianapolis, que ganó el título de la liga estadounidense (NFL por sus siglas en inglés) la última vez que se jugó en Miami hace apenas tres años, llegaba a la cita como claro favorito. Pero las actuaciones destacadas de Drew Bees y Tracy Porter, entre otros, por el equipo de los Saints, lograron desequilibrar la balanza para el equipo de Nueva Orleans.
Fue una victoria emocionante para los Saints, que han tenido que esperar 43 años para alcanzar esta final. El resurgimiento de equipo ha sido visto como un reflejo de la reconstrucción de la ciudad de Nueva Orleans, en Luisiana, tras la devastación dell huracán Katrina en 2005. El propietario del equipo, Tom Benson dijo que "no solo la ciudad sino todo el estado de Luisiana está de regreso y esto lo comprueba todo el mundo".
La defensa de los Saints considerada como una de las más débiles de la liga, logró detener y dominar la ofensiva de los Colts, que no tuvieron una dirección eficiente de Manning, el cuatro veces nombrado Jugador Más Valioso (MVP).
Miles de almas, -las 74.000 que caben en el Sun Life Stadium de Miami-, pudieron disfrutar del mayor show deportivo de EEUU, y una mayoría de aficionados que llegaron a Miami desde la cercana Nueva Orleans, ya comenzaron a celebrar el triunfo cuando apenas quedaban segundos para que Indianapolis sucumbiera.
Los Colts, que eran los grandes favoritos, mantuvieron esa condición durante la primera parte, cuando se fueron al descanso con la ventaja de 10-6, pero en la segunda, desaparecieron por completo del campo y los Saints, por los que nadie apostaba, impusieron su mejor juego tanto ofensivo como defensivo.
Aunque salieron como perdedores en las apuestas y llegaron a estar por debajo en el marcador 0-10, los Saints acabaron dominando el duelo en parte gracias a la actuación del "quarterback" Drew Brees, convertido en el gran líder que dirigió a la perfección el ataque y la defensa de los nuevos campeones.