Otra vez más, al Getafe le remontan con superioridad numérica. El Villarreal perdía 1-2 cuando Cani fue expulsado. A partir de ahí cambió todo: el Villarreal, que nunca se echó a atrás dio la vuelta al marcador. La clave fue la entrada de Santi Cazorla, que marcó por primera vez desde su lesión discal. Capdevila, con dos goles, fue el héroe del Madrigal.
El Villarreal remontó con un hombre menos un partido que se le puso muy cuesta arriba tras la expulsión de Cani. El Getafe, de nuevo, con problemas cuando es su rival quien ve alguna roja. Ya le ha pasado a Míchel esta temporada contra Real Madrid y Deportivo.
La primera mitad fue trepidante desde el principio: el 0-1 llegó a los dos minutos de juego en un excelente remate de Pedro León tras una jugada de Gavilán por la banda izquierda. El equipo local, mientras tanto, empezaba a acercarse con peligro a la meta del Getafe y fruto de sus aproximaciones fue el tanto del empate, logrado por Capdevila al cuarto de hora de juego. Con el empate, el juego de ambos equipos se niveló hasta que los locales pudieron desequilibrarlo a base de llegadas y ocasiones.
El segundo tiempo dio comienzo también con un gol del equipo visitante en los primeros minutos de juego: penalty de Cani (y expulsión) sobre Casquero que transforma Soldado: 1-2. Ernesto Valverde decidió dar entrada a Santi Cazorla, que volvía tras una larga lesión lumbar. En el primer balón que tocó, en una acción de chispa y calidad, el centrocampista del Villarreal estableció el empate a dos. A partir de ese momento, el Villarreal suplió la inferioridad numérica con tesón y empuje: fruto de ese esfuerzo llegó el gol de Cazorla (2-2) y el segundo de Capdevila, a 8 minutos para el final.
El Getafe no pudo quitarse su apatía de enmedio, cara de circunstancia de Míchel y expulsión postrera (por doble amarilla) para el lateral López. Sufridos, pero merecidos tres puntos que se quedan en Castellón.