La Liga de Fútbol Profesional analiza este viernes en su Asamblea General Extraordinaria la reforma de la llamada Ley Beckham y la posibilidad de parar la competición en las Ligas BBVA y Adelante como signo de protesta.
En dicha Asamblea, a la que están convocados los clubes profesionales de dichas ligas BBVA y Adelante, se tratará la posible modificación del régimen fiscal de los impatriados acordada esta semana por el Grupo Socialista, con el apoyo del BNG e IU-ICV, en la Comisión de Presupuestos del Congreso. De esta forma, si finalmente se aprueba dicha reforma, que tiene que ser debatida en el Senado y regresar a la Cámara Baja para su ratificación definitiva, a partir de 2010 aquellos jugadores extranjeros que cuenten con rentas superiores a los 600.000 euros anuales pasarían a tributar del 24 por ciento, como hacen en la actualidad, al 43 por ciento en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Jaime Lissavetzky ha calificado la reforma de la Ley Beckham como "justa y solidaria", y asegura que, en caso de no celebrarse una jornada liguera, no sería una huelga sino "un cierre empresarial porque la huelga la convocan los trabajadores".
La llamada “Ley Beckham” se aprobó en 2004 para, en principio, atraer y retener a científicos, directivos y profesionales extranjeros en nuestro país, que se beneficiaban de un tipo impositivo del 24 por ciento en lugar del 43 por ciento que gravaba a las rentas más elevadas.